Graciela Bevacqua,
quien en enero de 2007 la primera desplazada del Indec intervenido por
Guillermo Moreno, se convirtió en la primera funcionaria echada del Indec de
Mauricio Macri. Y las causas son las mismas: el temor a la inflación.
Fuentes del Indec
confirmaron a que la directora técnica será limitada en sus funciones, o sea
que dejará su cargo por las diferencias en los tiempos de construcción de un
nuevo índice de precios al consumidor (IPC). La reemplazará Fernando Cerro.
Cerro, había
abandonado el INDEC en 2008 cuando comenzaron las manipulaciones en Cuentas
Nacionales.
Según trascendió,
las diferencias entre el Gobierno y la directora técnica del organismo de
estadísticas oficiales radicaron en los plazos para presentar un nuevo índice
de precios al consumidor, discontinuado durante la gestión de Guillermo Moreno.
"Estamos limitándole funciones porque no estamos de acuerdo con el plazo
de ocho meses que dio para el nuevo IPC", fue la explicación que dieron en
Diagonal Sur al 500.
Más allá de lo
anecdótico, la saldida de Bevacqua del INDEC genera una díficil crisis política
para el gobierno de Mauricio Macri. La funcionaria fue restablecida, tras un
"cepo" kirchnerista que duró más de ocho años, en su cargo como una
medida de "transparencia" de la gestión de Cambiemos.
Sin embargo,
puertas adentro del INDEC los tiempos políticos se oponían a los tiempos
técnicos: Bevacqua había pedido ocho meses para volver a lanzar el IPC, pero
estos plazosdejaban "a ciegas" la negociación paritaria. De hecho,
este fin de semana, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, declaró que los
nuevos datos estarían disponibles en "sesenta días".
El desencuentro con
Bevacqua pone de manifiesto también una fuerte pelea entre los gremios de UPCN
y ATE dentro del organismo. El sindicato alineado con la CTA de Pablo Michelli
respaldó fuertemente el regreso de Bevacqua, junto con otros técnicos vetados
durante el kirchnerismo.
Al respecto, el
delegado de ATE en el INDEC, Raúl Llaneza, señaló en declaraciones al canal de
cable TN que la conducción del organismo "está respondiendo a los tiempos
políticos" y que los trabajadores están soportando "más presión en
estos días que en los últimos nueve años", en los que fueron desplazados
por las anteriores autoridades, que respondían al entonces secretario de
Comercio Interior, Guillermo Moreno.
Ahora, algunos de
los directores que habían sido despedidos por Moreno y designados nuevamente
con Macri, como Cynthia Pok y Marcela Almeida, estarían evaluando presentar su
renuncia para apoyar a la directora desplazada por segunda vez.
Más allá de las diferencias,
la jugada es arriesgada y con un costo político alto: si Bevacqua representaba
la credibilidad del INDEC, su salida y la restitución de un IPC hecho "a
los apurones" pone en riesgo la reconstrucción de una imagen saludable del
organismo.
Los ecos del
portazo de Bevacqua pueden llegar hasta las esferas más altas del Gobierno.
Según trascendió, el propio ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, decidió
tomar cartas en el asunto, lo que ha generado fuertes críticas en el entorno
macrista.
El comunicado
oficial del INDEC. En un breve parte de prensa, el organismo que encabeza
Todesca sólo se limitó a comunicar que "Fernando Cerro reemplazará en sus
funciones a Graciela Bevacqua. Concentrará su gestión en búsqueda de abreviar
los procesos de restablecimiento de los múltiples indicadores económicos y
sociales que elabora el Indec a fin de normalizar el Sistema Nacional de
Estadísticas".
No es la primera
vez. Bevacqua se desempeñó hasta enero de 2007 como directora de Índices de
Precios de Consumo y fue desplazada por presiones de Moreno, quien pretendía
que la funcionaria le revelara información resguardada por el secreto
estadístico.
Con Bevacqua,
comenzó entonces una seguidilla de desplazamientos y persecuciones a técnicos
del INDEC que se negaron a acceder a las manipulaciones estadísticas que se
realizaron desde entonces.
Al asumir Mauricio
Macri la Presidencia, Bevacqua regresó al organismo como directora técnica y,
junto a Todesca, tomó la decisión de discontinuar con la difusión de los índices
que habitualmente da el INDEC ya que, además de la falta de confiabilidad en la
información, encontraron las dependencias prácticamente abandonadas, sin los
mínimos recursos necesarios para elaborar las estadísticas.