Oferta de Macri a los sindicalistas

Cóctel de obras sociales, ganancias y asignaciones familiares para seducir a gremios

Como ya lo hiciera en secreto con el “caminero” y jefe de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, el presidente Mauricio Macri prepara una reunión para recibir a los principales líderes sindicales como parte de las negociaciones previas a las paritarias salariales, buscando avanzar en un paquete conjunto de medidas que podrían poner límites a la pauta salarial, de entre 24 y 28% y no superiores al 30%, con el fin de que no se dispare la inflación.
domingo, 7 de febrero de 2016 11:43
domingo, 7 de febrero de 2016 11:43

El "combo” de rebajas en el impuesto a las ganancias y el IVA, aumentos en las asignaciones familiares, más el control y manejo discrecional de los fondos de las obras sociales, entre otras cuestiones, figuran en el menú de la oferta gubernamental para saciar las apetencias gremiales, induciendo a "la prudencia y la moderación” en los planteos por los suelos.

"Se está trabajando pero todavía falta", reconoció un alto funcionario del Gobierno, que participa de esas negociaciones.

Al encuentro con Macri, del jueves o viernes próximos, estiman, irían los secretarios generales de la CGT, Antonio Caló, de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, y de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo. Y podrían sumarse el secretario general del Sindicato de Obras Sanitarias, José Luis Lingeri, y otro dirigente cercano a Moyano vinculado con el transporte.

Ya no es secreto para nadie que Macri estuvo en forma reservada con Moyano, con quinen acordó los criterios básicos para fijar una pauta de aumentos que respete las pretensiones del Gobierno y del sindicalismo: en las negociaciones paritarias estimarán el impacto de las rebajas en el impuesto a las ganancias y en el IVA para calcular un índice de aumentos más cercano al 25% que al 30%.

Durante la semana última, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, había estimado un techo de aumentos del 25% y varios dirigentes gremiales salieron al cruce. El propio Moyano, que ya había hablado con Macri, replicó que "si quiere limitar las paritarias, entonces, vamos a empezar a hablar en otro idioma".

Así las cosas, los principales sindicatos mantendrán en público su exigencia de un piso de 30%, mientras la Casa Rosada terminará y presentará los proyectos de ley de rebajas en el impuesto a las ganancias y la eliminación del IVA a los alimentos para los sectores de menores recursos. Sólo entonces se evaluará cómo beneficiarían los salarios para luego intentar una rebaja en aquel piso del 30%.

Previo a la famosa "reunión secreta" entre Macri y Moyano, hace dos semanas en Olivos, fue Lingeri quien comenzó a negociar "un menú de medidas para los trabajadores" con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y con el director ejecutivo de la AFIP, Alberto Abad.

De esa reunión participó también el titular de la Superintendencia de Servicios de Salud, Luis Scervino, que fue designado por el ministro de Salud, Jorge Lemus, pero que es un médico y dirigente vinculado a Lingeri.

La gravitante influencia de Lingeri tiene su explicación: Scervino, de su confianza, controla el millonario Fondo de Seguridad Social de 26.500 millones de pesos, cuya devolución negocian los sindicatos con Macri. Podría ser bajo la forma de bonos u obras para centros de salud para las obras sociales sindicales. Una clave de la negociación.

En el paquete también se analiza la eliminación de impuesto a las Ganancias a salarios menores a 30.000 pesos y la rebaja en las escalas; la reducción del IVA para la canasta básica de alimentos para sectores vulnerables y el aumento y ampliación de las asignaciones familiares.

También se puso sobre la mesa la libre elección de las obras sociales, un posible aumento de los aportes de monotributistas a ellas, y la posibilidad de recurrir a eventuales sumas no remunerativas para el caso en que se descontrole la inflación.

"Todos estos beneficios para los trabajadores podrían disminuir en 4 o 5 puntos la pauta de aspiraciones en las paritarias", señaló un dirigente de los que conversan con el Gobierno. De ese modo, Macri aspira a bajar el piso de suba salarial de 30% que plantearon diversos sectores sindicales en estos días. 

Pretende así que los acuerdos salariales se estacionen entre 24 y 28%, según el gremio, para que no se dispare la inflación. Caló, Moyano y Barrionuevo coinciden en que cada sindicato negociará en forma individual y de acuerdo a cómo incidan en cada sector los beneficios del paquete de medidas que Macri expondría en la próxima reunión con los líderes sindicales.

Abad analiza el impacto fiscal de esas rebajas tributarias. Se perderían ingresos por 30.000 millones de pesos. Pero se compensarían por el recorte del gasto en subsidios de 110.000 millones de pesos derivado del aumentos de tarifas de luz (60.000 millones) y próximamente gas (50.000 millones).

De todos modos, los "capos” del sindicalismo aspiran a que "se atiendan los aumentos de precios a causa de la reciente devaluación, la expectativa de inflación y la suba de tarifas", explicaron, en línea con lo que planteó Barrionuevo sobre la caída del 40% en el turismo interno, circunstancia que puntualmente  afectó a su sindicato de trabajadores gastronómicos.

"Vamos a negociar este menú que armamos y que el Gobierno prepara para presentarnos”, deslizó finalmente un jefe sindical, no del todo convencido de las "bondades” que podría dispensarle el macrismo gobernante.