En la recta final,
y tras horas cargadas de incertidumbre, el oficialismo reunió ayer la mayoría
necesaria para sesionar y aprobar hoy en la Cámara de Diputados el acuerdo con
los fondos buitre.
La realización del
debate, que había quedado en suspenso el sábado, se destrabó porque el
oficialismo logró que el Bloque Justicialista, primero, y el frente UNA,
después, dejaran de lado sus dudas y se comprometieran a participar de la
sesión, que empezará a las 12 y durará alrededor de 20 horas.
Con el quórum
asegurado, el Gobierno tiene garantizada la media sanción del proyecto, con una
mayoría sólida de entre 150 y 160 votos. El oficialismo pretende que esa cifra
impacte sobre la discusión en el Senado, donde tiene mayoría el Frente para la
Victoria (FPV).
Además de
Cambiemos, el Bloque Justicialista y el frente UNA, van a acompañar la
iniciativa los diputados del Frente Cívico de Santiago; Juntos por Argentina,
de Darío Giustozzi; el Partido Socialista; el GEN; Compromiso Federal, de San
Luis, y monobloques como Salta Somos Todos, de Alfredo Olmedo.
El rechazo al
proyecto, que rondará los 90 votos, estará encabezado por el kirchnerismo, que
además convocó a una movilización frente al Congreso. También votarán en contra
el Frente de Izquierda (FIT) y Libres del Sur, que, sin embargo, anticipó que
dará quórum, y Alcira Argumedo.
El Bloque
Justicialista, formado por los diputados que se escindieron del FPV, y el
frente UNA, que reúne al Frente Renovador y a bancadas provinciales, habían
pisado el freno por un fallo de la Cámara de Nueva York, emitido el viernes
pasado.
Esa resolución
suspendió el levantamiento, dispuesto por el juez Thomas Griesa, de las medidas
cautelares que impiden el pago a los bonistas que ingresaron en los canjes de
2005 y 2010. A pedido de ese sector de la oposición, el oficialismo accedió a
introducir cambios en el dictamen: el más importante condiciona el acuerdo a un
previo fallo favorable de la Cámara de Nueva York.
El anuncio que
confirmó la realización de la sesión lo hizo Sergio Massa, líder del
interbloque UNA, luego de una reunión con el presidente de la Cámara baja,
Emilio Monzó. "La Argentina está para más. Es muy importante que supere
está discusión que lleva 13 años", sostuvo, rodeado de cámaras, en el
Salón de los Pasos Perdidos, cerca de las 20. Unos minutos antes, Monzó había
elogiado al ex intendente de Tigre. "Para nosotros es muy importante que
Sergio esté", dijo, tal vez para compensar los reproches que le había
dedicado Mauricio Macri, anteanoche, por TV.
Hasta esa hora, el
oficialismo había hecho todo lo posible para reunir el quórum sin los diputados
massistas. Harto de esa dependencia, Monzó había recibido en su despacho a
Diego Bossio y Oscar Romero, del Bloque Justicialista, a Margarita Stolbizer, a
Alicia Ciciliani y a Hermes Binner, del Frente Amplio Progresista (FAP).
"El Gobierno plantea que los riesgos (de nuevos litigios) son
mínimos", manifestó Romero, jefe del Bloque Justicialista. Sin el massismo,
Cambiemos llegaba al quórum, pero de manera muy ajustada.
De las reuniones
participó el secretario de Finanzas, Luis Caputo, que les aseguró que el fallo
de la Cámara de Nueva York no cambiaba la situación, dado que, según el
artículo 5° del dictamen aprobado en comisión, los pagos sólo se van a hacer
tras el levantamiento de las medidas cautelares. Para atender el pedido de la
oposición, esa cláusula condicionará no sólo el pago sino el acuerdo y estará
prevista en el artículo 2°, justo después de la derogación de las leyes cerrojo
y de pago soberano.
El frente Cambiemos
también accedió a fijar un límite nominal a la emisión de deuda, que se fijará
en 12.000 millones de dólares; la creación de una comisión bicameral de
seguimiento del proceso de salida del default, y la introducción de una
cláusula de acción colectiva, para reforzar la cobertura legal ante eventuales
demandas en el caso de que esta nueva deuda deje de pagarse.
Una incógnita que
se va a despejar en el inicio de la sesión es si el FPV logrará mantener una
postura unificada. El ex gobernador de San Juan José Luis Gioja insistió ayer,
en diálogos con el Bloque Justicialista, en advertir sobre los riesgos
derivados del fallo de la Cámara de Nueva York. La bancada justicialista optó finalmente
por una salida intermedia. Aprobarán la ley en general, pero no acompañarán el
artículo 3°, que ratifica los acuerdos cerrados con los buitres.
Del editor: qué
significa. El Gobierno confía en obtener con la aprobación del acuerdo con los
holdouts un triunfo que plantea como bisagra en el primer tramo de su gestión.
Las iniciativas que debaten hoy los diputados
El oficialismo
busca aprobar la autorización para tomar deuda y la derogación de las leyes
cerrojo y de pago soberano.
Ley cerrojo
Ideada por el ex
ministro de Economía Roberto Lavagna y promulgada en 2005, en el gobierno de
Néstor Kirchner, la ley impide al país reabrir o iniciar nuevas negociaciones
en el proceso de canje de bonos en cesación de pagos.
Ley de pago soberano
Promulgada en 2014,
la iniciativa eludía un fallo del juez Thomas Griesa que prohibía el pago a
bonistas reestructurados hasta que se acordara con los holdouts. Para eso se
cambió la sede de pago de Nueva York a Buenos Aires o Francia.
Nuevo endeudamiento
La iniciativa del
macrismo autoriza al Gobierno a tomar nueva deuda para pagarles a los fondos
buitre. Tras negociaciones con la oposición, el Gobierno aceptó modificar un
artículo para establecer límites a ese endeudamiento