"Ahora el
Estado nacional debe responder ante la Organización de las Naciones Unidas por
la detención de la referente de la Tupac Amaru", informó hoy el CELS en un
comunicado.
La organización de
derechos humanos recordó que el 15 de diciembre último "el fiscal de
Estado (de Jujuy) denunció penalmente a Milagro Sala de instigación a cometer
delitos y sedición, por participar de un acampe" y el 16 de enero
"fue detenida de forma arbitraria por casi dos semanas hasta el 29 de
enero, cuando el juez resolvió su excarcelación".
"Pero la
dirigente de la Tupac Amaru no fue puesta en libertad ya que, al mismo tiempo
que por la mañana la excarcelaban, por la tarde se ordenaba su detención por
otra causa iniciada durante la feria judicial, en la que se la acusa de
defraudación al Estado, extorsión y asociación ilícita".
El escrito de la
denuncia admitida por la ONU señaló que el gobierno provincial desarrolló una
"profusa y activa estrategia estatal de hostigamiento y persecución penal
de referentes de la organización barrial Tupac Amaru y de la Red de
Organizaciones Sociales de Jujuy con el fin de impedir el desarrollo de una
protesta social de sectores populares" en esa provincia.
La detención por
esta segunda causa "se asemeja mucho a un intento de justificar su privación de
libertad por la causa por la protesta con el objeto de que permanezca alojada
en un centro penitenciario y, de esta manera, coartar su derecho a la libertad
de expresión”, subrayó.