Luego de presentar un escrito ante el juez Claudio Bonadio,
la ex presidenta habló ante una multitud de militantes. "Si pudieran prohibir
la letra K del abecedario, lo harían”, dijo.
"Gracias por este regalo que me dan de
bienvenida", fueron las primeras palabras de la ex jefa de Estado ante la
multitud de militantes que se congregaron en las inmediaciones de la sede
judicial.
"Me pueden citar veinte veces. Me pueden meter presa,
pero no van a hacer que deje de decir lo que pienso", desafió Cristina, en
el mismo tono discursivo que usaba cuando era jefa de Estado.
Repitió algunos pasajes del escrito que publicó en su
Facebook, donde se comparó con Hipólito Yrigoyen y Juan Perón. Pidió a los
militantes que "no vean" su citación como "un ataque a una persona"
y que "recuerden" que su caso no es "el único de una ex
presidenta perseguida". También acusó al actual Gobierno y
Cristina subió al escenario que montó la militancia
-encabezada por
"Es imposible que haya tantos atropellos sin la
complicidad del poder judicial", consideró sobre su citación y su reciente
imputación en una causa por lavado de dinero. "Si pudieran prohibir la
letra K del vocabulario, lo harían", dijo, mientras los militantes
cantaron contra el presidente Mauricio Macri.
Varias veces interrumpió su discurso para tomar agua e
incluso para mostrar una camiseta que le regalaron -según contó- empleados del
Poder Judicial. "Si tardé un poco más [en salir de tribunales] fue porque
me saqué con muchos de ellos fotos en el pasillo", relató a viva voz.
"Yo soy el obstáculo", se consideró. "Como
decía ayer una señora, que pedía que me habiliten de por vida para ocupar
cargos públicos. La proscripción otra vez en
Dio un tiro por elevación a Macri y apuntó contra los
medios: "Los que querían llevarnos al mundo nos han llevado, estamos en
todas las tapas de los medios internacionales, menos en los de Argentina. Aquí,
una vez más, los medios de comunicación también ocultaron los desmanes e
intentan tapar el sol con las manos".
Cuestionó los despidos en la administración pública, los
aumentos en los servicios públicos, la reducción de remedios gratuitos en el
PAMI y no dejó de pasar el escándalo de Panama Paper, donde se conoció que
Macri tuvo una sociedad offshore: "Los que estaban buscando la ruta de
dinero K se encontraron con la ruta de dinero M".
Escrito
El escrito se publicó apenas se inició la indagatoria en el despacho
de Bonadio, a la que asistía la ex presidenta junto a su abogado Carlos Beraldi
y también el fiscal del caso Eduardo Taiano.
"Como ya lo he dicho públicamente y reitero una vez
más: no les tengo miedo. Afrontaré este proceso y cualquier otro que quieran
fabricarme. Fue decisión explicitada públicamente no tener fueros que me
hubieran colocado en una posición de privilegio en relación a la de cualquier
otro ciudadano. La igualdad nunca fue, para mí, un recurso retórico",
agregó Cristina.
En el escrito advirtió que su convocatoria a declarar como
acusada es un acto de "prevaricato", delito que pena al juez que
dicte resoluciones contrarias a la ley, hizo un repaso de hechos políticos y
económicos que rodearon la denuncia y negó todos los cargos.
La ex presidenta adelantó su decisión de denunciar a Bonadio
porque "la resolución dictada" al citar a declarar como imputada
"resulta contraria a la ley y fundada en hechos absolutamente falsos, así
quedará acreditado en la esfera judicial competente".
"Sólo a través de un ejercicio abusivo del poder
jurisdiccional esta causa pudo ser llevada adelante", continuó la ex
presidenta en un escrito de tono político, con referencias a los Panamá Papers
y a la devaluación del gobierno de Mauricio Macri.
Además criticó la hipótesis de asociación ilícita esbozada
en la acusación.
"Se habla de la existencia de un grupo de funcionarios
que, de manera organizada, sistemática y concertada, llevamos a cabo acciones
de carácter político, técnico y administrativo con supuestos propósitos
delictivos, que no fue ni denunciado por los Legisladores oficialistas ni
requerido por el Fiscal", sostuvo.
En lo referido al cargo concreto en su contra por la
operación de venta de futuro de dólares consignó que "no produjo en el
Banco Central, tal como lo reflejan sus balances, pérdida alguna y sólo puede
hablarse de efectos disvaliosos a partir exclusivamente de las decisiones que
tomaron las actuales autoridades al devaluar y que fueran convalidadas por el
Juez de la causa".
"La fuerza de los hechos es contundente. Primero dieron
inicio a esta causa mediante una falsa denuncia que el Juez rápidamente
instruyó. Dos días antes de la segunda vuelta de las elecciones nacionales,
llevaron a cabo un allanamiento en el BCRA con el propósito de originar una
corrida bancaria para forzar la devaluación y no lo lograron", agregó.
Y consideró que después de las elecciones "en contra de
lo que públicamente siempre sostuvieron, presionaron con esta causa, y de otras
maneras, para obtener la renuncia del Presidente del BCRA, borrando con el codo
la independencia que debe tener el BCRA sobre la que escribieran y dijeran en
múltiples conferencias y sets de televisión".
Y "una vez designadas las nuevas autoridades del ente
rector, llevaron a cabo una devaluación de la moneda que, como se vio, produjo
efectos devastadores sobre la economía".
"Por último y nuevamente con la complicidad judicial,
avanzaron con esta causa imputando falsamente a personas inocentes la comisión
de delitos, los cuales de haber existido, resultarían exclusiva responsabilidad
de las actuales autoridades", agregó en lo que calificó fue "una
corrida judicial".
"Pretenden colocarnos ante la opinión pública como
culpables de los efectos de las medidas y decisiones que ellos adoptaron",
criticó.
Y aludió al macrismo como al "Gobierno de las excusas
-como todo en la vida tiene un límite: la responsabilidad de los propios actos
y el juicio inevitable de la historia".