Bonadio apareció algunos minutos después, cuando la ex presidenta ya
había hecho que le leyeran cuáles eran los hechos y las pruebas en su contra
por la venta de dólar a futuro . "Pedimos que se cumplan todas las
formalidades", había dicho su abogado, Carlos Alberto Beraldi, el único
que la acompañó dentro de la audiencia. Les leyeron unas seis hojas del
expediente.
Bonadio apareció por atrás, a espaldas de Cristina Kirchner. Era una
sala muy pequeña. La ex presidenta estaba sentada de frente a la secretaria que
le leía las pruebas. "Buenos días", les dijo el juez a todos. Se
quedó siempre parado atrás. Beraldi y el fiscal Eduardo Taiano, que también
participó de la indagatoria, se dieron vuelta, se levantaron y le dieron la
mano. Ella lo ignoró. Por eso nunca estuvieron de frente, cara a cara.
Con Taiano, Cristina Kirchner había sido más cordial. "A usted
quería conocerlo", le dijo.
Cuando llegó, la ex presidenta no necesitó golpear la puerta del
juzgado. Mónica, la secretaria privada de Bonadio, la estaba esperando en el
pasillo y la hizo entrar. Le ofrecieron un café, pero solo tomó agua. Había
llegado al cuarto piso de Comodoro Py con dos escritos que llevaba su abogado
en una carpetita: uno en el que desarrolló su defensa y otro en el que pidió la
recusación del juez por "enemistad manifiesta" con ella. Enemistad
que -alegó- es clara, indudable y pública.
Pero Cristina Kirchner no se retiró en silencio. Aunque no contestó
preguntas, dedicó varios minutos a dejar asentadas en el expediente algunas
declaraciones. Le dictó a la secretaria del juzgado que la "única
organización" que ella integró fue la del Poder Ejecutivo Nacional,
"elegida por el voto popular" (eso fue en respuesta a la supuesta
"asociación ilícita" que lideró), con el 46 y el 54 por ciento de los
votos; y dijo además que el juez estaba haciendo una maniobra política al
citarla, que no era imparcial, que era incompetente y arbitrario. Todo con
Bonadio a sus espaldas. El juez se retiró antes de que terminara su
presentación y ya no volvieron a encontrarse.