Con distintas modalidades de reclamo en todo el país, en Buenos Aires, la marcha se extendió desde Plaza Houssay hasta el Ministerio de Educación, y desde allí hasta la Plaza de Mayo.
Con sueldos y un presupuesto rezagados desde hace años, los seis gremios
docentes pararon y se movilizaron junto a las representaciones estudiantiles,
el claustro de graduados y personal no-docente de todo el país por el centro
porteño para rechazar el aumento del 31% propuesto por el Gobierno, exigir más
fondos para las casas de estudios y el boleto estudiantil.
Pasadas las 18.30 de ayer, cuando la marcha de unos 20.000 docentes y estudiantes universitarios parecía estar teminando frente al Ministerio de Educación, una columna comenzó a avanzar hacia la Plaza de Mayo. La Conadu Histórica, uno de los gremios más fuertes, marchó hacia la Casa de Gobierno como una manera de diferenciarse del resto de los sindicatos.
Entrada la noche, todavía seguían llegando manifestantes a la Plaza.
Cristian Henkel, secretario de Organización de la Asociación Gremial Docente
(AGD) de la Universidad de Buenos Aires, explicó que la separación de la marcha
original fue para manifestar ciertas diferencias. "La Conadu Histórica
viene reclamando por la universidad desde hace seis meses, mientras que el
resto de los gremios se sumó después. El plan de lucha es distinto", dijo.
La organización ya venía de acampar frente al Ministerio y el Congreso.
"El otro objetivo era la Plaza de Mayo porque había que traer al centro
del poder político el reclamo, que no es solo salarial, sino también por el
presupuesto y el convenio colectivo de más de 140.000 docentes
universitarios", agregó Henkel.
Con música de los Redonditos de Ricota intercalada con audios cortos de
docentes de todo el país, la marcha partió a las 16.30 desde la Plaza Houssay
hacia el edificio ministerial sobre el pasaje Pizzurno. Encabezaba la columna
un manifestante que cada tanto se detenía para ondear una enorme bandera
argentina.
Frente al ministerio, un camión escenario atravesaba la avenida Callao. Ahí
subieron los referentes de las organizaciones docentes, no docentes y
estudiantiles. La Conadu estimó que había unos 20.000 asistentes. Un chico
acompañaba a su madre con un cartel que decía: "Yo quiero ir a la
universidad pública como mi mamá".
Hacía 15 años que el sector universitario no hacía una protesta unificada.
Reclama un aumento salarial superior al 31% que propone el Gobierno, un mayor
presupuesto universitario y un boleto estudiantil universitario. "El
conflicto está creciendo en las universidades del país y si el Gobierno no da
una respuesta, se pone en riesgo el cierre del cuatrimestre", dijo Henkel.
Esteban Bullrich, afirmó que la marcha se basó "en datos falsos" y
atribuyó el conflicto con los gremios docentes a que "se quiere crear una
crisis donde no la hay".
Por su parte, Adrián Lutvak (La Mella), uno de los dos presidentes que tiene
la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), indicó: "Es una
movilización gigante. Hacía más de 15 años que no se veía algo así. Vinieron
organizaciones de todo el país y todas las federaciones docentes y gran parte
del estudiantado".
Luego de leer siete puntos de un documento en el acto, que también incluían
el aumento del presupuesto para los hospitales universitarios, el reemplazo de
la ley de educación superior por una norma "que garantice el ingreso
irrestricto y la gratuidad" (ver aparte) y la derogación de la ley
antiterrorista, se anunció la continuidad del paro hasta hoy.
También subió al escenario Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo línea
Fundadora, y un delegado de la Unión de Gremios y Jubilados de Tierra del
Fuego, entre otros.
"Hoy es un día importante porque estamos defendiendo el derecho a la
educación no sólo para la gente que pasa por la Universidad, sino también como
una oportunidad para que toda la población mejore su vida", dijo a LA
NACION el secretario general de la Conadu, Pedro Sanllorenti.
No faltaron ex funcionarios kirchneristas. "Es una manifestación
monumental. Hace años que esto no pasaba. Hay que destacar la unidad del
movimiento docente que estaba fracturado desde los 90 y el estudiantil",
indicó a LA NACION el ex ministro de Economía, Axel Kicillof. "No puede
ser que esto pase después de una década en que el presupuesto destinado a la
Educación no paró de crecer", acotó el actual diputado nacional. Como sus
acompañantes, no recordaba cuál había sido el presupuesto, pero sí dijo que se
había destinado "el 6% del PBI" a Ciencia y Educación. Lo acompañaron
Carlos Tomada, Daniel Filmus, Martín Sabbatella y Mariano Recalde.
Ayer, desde el ministerio citaron a los gremios a la séptima reunión
paritaria. "Con la volatilidad económica, no se sabe si la oferta va a
alcanzar a fin de año. Queremos poder revisarlo durante el año", agregó
Sanllorenti.
Más temprano, decanos y vicedecanos de las facultades de Filosofía y Letras, Ciencias Sociales, Ciencias Exactas, Psicología, Agronomía y Arquitectura habían entregado en el ministerio un petitorio con más de 42.000 firmas "en defensa de la universidad".