Al llamar a la ambulancia el domingo 18 de enero de 2015, Sara Garfunkel, la
madre del fallecido Alberto Nisman, aseguró a su interlocutor del centro de emergencias
de Swiss Medical que el exfiscal estaba "muerto".
Así se desprende del audio que difundió radio Del Plata este miércoles, en
el que se escucha la conversación en la que la madre de Nisman solicita ayuda
para su hijo, tras ingresar al departamento del piso 13 de las torres Le Parc
de Puerto Madero, pese a dar por sentado que ya estaba sin vida.
Luego de intentar comunicarse infructuosamente desde las 11 de la mañana del
18 de enero de 2015 con el entonces titular de la UFI-AMIA, Garfunkel contrató
a un cerrajero, que arribó a las 22.30 y en menos de 10 minutos abrió la puerta
de la vivienda. La mamá de Nisman ingresó junto a una amiga y uno de los dos
custodios del fiscal, Armando Niz.
"Necesitaría una ambulancia
urgente", es lo primero que dice Garfunkel, quien suena tranquila, en
el audio divulgado por Radio Del Plata. Pasan algunos minutos hasta que la
mujer le aclara a su interlocutor, que se identifica como Matías, que Nisman
estaba muerto.
Operador: ¿Qué le anda pasando?
Garfunkel: Vine a la casa de mi hijo
y está muerto.
-O: ¿Cómo que está muerto?
-G: Sí, no atendía el teléfono y
abrimos la puerta.
-O: ¿Quién corroboró que está muerto?
-G: Y, está lleno de sangre el baño.
-O: ¿Con qué se golpeó?
-G: No sé, estaba tirado en el piso.
Para mí que se golpeó, porque en la casa está todo prendido.
Tras intercambiar algunos datos duros, el diálogo sobre la salud de Nisman
continúa:
-O: ¿Respira?
-G: No, si está lleno de sangre el
piso. Desde las 11 del mediodía no contesta los llamados.
-O: ¿Puede corroborar si está respirando?
-G: Bueno, espéreme un segundo.
Unos segundos después, Garfunkel vuelve al teléfono:
-G: No le puedo hacer ninguna
reanimación, si la sangre del piso está casi seca.
-O: ¿Puede ver dónde fue el golpe?
-G: No sé donde fue, está acostado en
el piso.
Sobre el final de la llamada, el que toma el teléfono es el custodio Niz. "Lo encontramos sin vida. No está
respirando. Entré y lo vi", le aclara al operador de la empresa
prepaga. Cuando le consultan si quiere hacer reanimación, refuta. "¿Cómo vamos a hacer reanimación si
hay un charco de sangre? Seguramente se reventó la cabeza".