El desplome quedó en evidencia en los supermercados y principalmente en las
casas de electrodomésticos, en los que las ventas cayeron hasta un 15,9% en el
primer trimestre.
Según un informe difundido por la Dirección General de Estadística y Censos
porteña, las ventas de alimentos en supermercados cayeron un 2,2%, mientras que
otros artículos disminuyeron un 6,4%.
Estos indicadores de ventas están basados en información fiscal, y se
construyen a partir de los datos obtenidos de las declaraciones juradas del
impuesto sobre los Ingresos Brutos. La comparación con un año atrás se realiza
a pesos constantes, descontando de las ventas en moneda corriente la inflación
según el IPC porteño.
Sin embargo, el impacto más fuerte de la caída del consumo se notó en las
ventas de electrodomésticos que, de acuerdo con el informe, tuvieron una baja
del 15,9% en los comercios especializados. También se evidenció un retroceso
del 5,3% en los servicios vinculados a la telefonía móvil.
La caída del consumo en supermercados y almacenes ya viene siendo registrado por las consultoras privadas. Por ejemplo, la demanda cayó, según CCR, 3,6% en abril respecto de igual mes de 2015, lo que llevó a una baja de las ventas en el primer cuatrimestre del año, medidas en volumen, del 2,3%.