La cifra surgió de una encuesta realizada a 1193 personas en
distintas ciudades del país, pero identifica a casi toda la población.
El estudio realizado por la consultora TrialPanel también
aportó que el 90% de los entrevistados hacen limpieza de elementos no
utilizados, por lo menos, una vez al año.
Los números del relevamiento contaron que el 81% de las
personas piensa que volverán a utilizar alguna de las cosas que acaparan y por
eso no las descartan, y otras lo hacen porque piensan arreglarlas o les
recuerdan a algún ser querido.
Para la psicóloga Leticia Cohen, autora del libro
"Descubriendo las Constelaciones Familiares sólo en 60 minutos",
muchas veces "es como si los objetos fueran una continuación del cuerpo,
se produce un apego y por eso es difícil desprenderse. Algo que gusta mucho y
da placer se desea conservar. El tema es que cuánto más se guarda, queda menos
espacio para cosas nuevas. Más se tiene, más energía se necesita para conservar
lo que se tiene".
El desapegarse, desprenderse "es un trabajo importante
de realizar consigo mismo. Venimos al mundo desnudos y nos vamos desnudos, sólo
estamos de paso, si podemos tomar profunda conciencia de ello es más fácil
soltar ya sean pensamientos, emociones, objetos; de este modo nos sentiremos
más livianos y libres".
El inicio de la época fría es buena oportunidad para revisar
placares y aprovechar para donar y desapegarse, colaborando con alguna de las
instituciones que reciben todo tipo de elementos y los distribuyen a quienes
más lo necesitan.
En todo el país hay voluntarios que hacen esta tarea.