Con un tono algo más calmo que el habitual,
pero no por eso menos picante, Carrió cruzó al ex arzobispo de la Ciudad. "El
Papa es austero, pero no es humilde”, expresó la líder de la Coalición Cívica.
En ese sentido, cuestionó al legislador
porteño y referente de la organización social La Alameda, Gustavo Vera,
dirigente cercano al Papa. "Es su vocero en Argentina y está con (César)
Milani”. De esa forma, la diputada habló sobre el ex jefe del Ejército del
kirchnerismo, a quien había acusado en varias oportunidades de realizar
operaciones de inteligencia para la ex presidente Cristina Kirchner.
Por otra parte, en una recorrida por los
diversos temas de actualidad del país, Carrió se refirió al aumento de las
tarifas y a la polémica en torno de la participación en Shell del ministro de
Energía, Juan José Aranguren. "Estoy segura de su decencia, pero hay conflicto
de intereses", sostuvo sobre el funcionario que cuenta con acciones en la
principal competidora de YPF.
También habló sobre el aumento de las tarifas
y criticó el sistema para determinar los montos que deben abonarse. "El
sistema informático lo maneja el Gobierno, pero el operador informático no.
Entonces pueden retocar las facturas y enviarle a una persona de Recoleta una
factura de 300 pesos y otra de 40 mil a uno de La Matanza. Y ahí les cierra su
relato".
En torno a las dificultades económicas que
atraviesa el país, la diputada le recomendó a la gente que "no vaya al
supermercado hasta que no bajen las primeras marcas”.