Los ciudadanos de Perú van este domingo las
urnas para elegir en segunda vuelta al sucesor del presidente Ollanta Humala, y
la opción entre la populista de derecha Keiko Fujimori y el liberal Pedro Pablo
Kuczynski sugiere la posibilidad de revisar el modelo político, económico y
social que predominó en el país durante los últimos 15 años.
Kuczynski obtuvo 50,4% de los sufragios
válidos contra 49,6% de Fujimori en el simulacro de votación realizado hoy
mismo por la firma Ipsos.
Aunque los candidatos están separados por una
diferencia inferior al margen de error del trabajo (de 1,8%), lo cual configura
la situación de empate técnico, es la primera vez en más de un mes que
Kuczynski aparece por encima de Fujimori en un sondeo.
La encuesta de Ipsos es la segunda encuesta
en dos días que ubica a los dos postulantes en empate técnico: la divulgada
ayer por la firma GFK asignó a Fujimori 50,3% contra 49,7% de Kuczynski, con un
margen de error de 2,3%. Siete días antes, en el simulacro anterior de la misma
empresa, Fujimori tenía 52,2% y Kuczynski 47,8%.
Diversos analistas interpretaron que la líder
del partido Fuerza Popular (FP) redujo su ventaja en los últimos días como
resultado del aluvión de apoyo a Kuczynski por parte de dirigentes y
organizaciones, y de la multiplicación de denuncias contra Keiko y varios de
sus correligionarios.
Los candidatos -aliados para el balotaje de
2011 que Fujimori perdió ante Humala- protagonizaron esta vez una campaña
intensa y áspera, centrada en el debate de las políticas de seguridad ciudadana
y en acusaciones cruzadas de supuestos nexos con el narcotráfico.
Keiko sobresalió por su discurso de "mano
dura” y las polémicas propuestas de sacar a las Fuerzas Armadas a las calles y
construir cárceles a más de 4.000 metros de altitud para recluir en ellas a los
delincuentes más peligrosos, criticadas por Kuczynski y por Amnistía
Internacional y otras organizaciones humanitarias.
Esa prédica la acercó a la imagen de su
padre, Alberto Fujimori, el presidente que entre 1990 y 2000 gobernó con mano
de hierro, redujo el delito común y derrotó al terrorismo, pero empleó graves
violaciones de derechos humanos por las cuales está pagando una condena a 25
años de cárcel.
El fujimorismo todavía polariza a la sociedad
peruana y por ese motivo Keiko es quien tiene mayor cantidad de "voto duro”
(personas que la votarían bajo cualquier circunstancia) y a la vez de
"antivoto” (quienes no votarían por ella por ningún motivo), según registró un
sondeo reciente de Ipsos.
Quien sea elegido mañana -y asuma el cargo el
28 de julio próximo- deberá afrontar, entre otros, dos grandes desafíos, uno en
materia económica y el otro, de carácter institucional.
El reto económico estará dado por el aparente
agotamiento de algunos de los pilares del modelo que permitió a Perú crecer sin
interrupción en la última década y media, y a tasas extraordinarias en la
mayoría de esos años.
Caídos los precios internacionales de las
materias primas y prácticamente congelada la puesta en marcha de nuevos
emprendimientos mineros, el gobierno de Humala prefirió que aumentaran la tasa
de inflación, el déficit fiscal y la deuda pública a efectuar un ajuste con
mayor costo social.
En tanto, el desafío institucional lo
planteará el Congreso unicameral, en el que un partido tendrá mayoría propia
por primera vez en más de 15 años.
Ese partido es FP y su control del parlamento
podría significar tanto un obstáculo para un eventual gobierno de Kuczynski
como una facilidad excesiva para una administración de Fujimori, razonaban en
los últimos días algunos observadores.
Kuczynski, de 77 años, se postula por su
partido Peruanos Por el Kambio (PPK, la sigla con que también se lo conoce al
candidato) y lo secundan como primero y segunda vicepresidentes Martín
Vizcarra, ex gobernador de Moquegua, y Mercedes Aráoz, ex ministra de Comercio
Exterior y Turismo, de Producción y de Economía y Finanzas.
Fujimori, de 41, solo estará acompañada por
el ex ministro de Agricultura José Chlimper, debido a que su original candidato
a segundo vice, el ex gobernador de Junín Vladimiro Huarco, fue impugnado por
el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) por haber regalado alimentos en actos
proselitistas, lo que está penado por la ley.
asi 23 millones de ciudadanos están
habilitados para votar en alguno de los 5.086 centros electorales desplegados
por todo el país o en las oficinas consulares en el exterior.
Las urnas estarán abiertas entre las 8 y las
16 (las 10 y las 18 en la Argentina) y el voto es obligatorio para aquellos que
tienen entre 18 y 70 años de edad.
Los primeros resultados oficiales se
conocerán alrededor de las 21, anticiparon fuentes de la Oficina Nacional de
Procesos Electorales (Onpe), pero antes ya se habrán divulgado los resultados
de encuestas a boca de urna y conteos rápidos de firmas privadas, que
usualmente arrojan datos con bajo margen de error.