"Saliendo
de la General Paz, la gente no come lomo, porque es un corte magro, y los que
vivimos en el campo, nos gusta la carne gorda, con grasa, que es lo que le da
sabor. A 100 kilómetros de la Capital, el lomo vale igual que la pulpa”,
argumentó Etchevehere en declaraciones radiales.
El
dirigente ruralista también justificó el precio de la carne al afirmar que
"por lo que rinde y alimenta, un kilo de carne a 90, 100 o 120 pesos es
mucho más que una docena de facturas o una pizza".
A
su criterio "tendría que haber un sistema de cortes que haga a la
eficientización (sic) la cadena". "Esos lomos que se venden más
baratos en algunos lugares (del interior) se deberían vender donde hay más
demanda (en la Capital)", estimó Etchevehere.
Sobre
la apertura de las exportaciones de la carne, Etchevehere, explicó que "la
carne que nosotros vamos a exportar a precio internacional son los cortes que
no tenemos el hábito de comer acá, como el lomo. Exportando a muy buen precio
los lomos, que son el 20 por ciento del animal, queda el 80 por ciento a precios
más baratos”.
Para
el empresario agropecuario el valor local de los cortes demandados desde
Alemania, Holanda e Inglaterra como el lomo no sería relevante: "El común de
los argentinos no le encuentra gusto, generalmente lo comemos cuando queremos
bajar de peso o estamos saliendo de alguna enfermedad”.
"Hay
cosas que son más caras y otras más baratas. Si uno quiere comer un corte fino
de la mejor carne del mundo como así también si quiere comer el mejor caviar o
tomar el mejor vino, obviamente que hay una escala de precios”, argumentó
Etchevehere al celebrar la quita de las retenciones al agro.