La Cámara de Diputados aprobó esta tarde el proyecto de ley que crea un instrumento de ahorro, préstamo e inversión denominado "Unidades de Vivienda” (UVI) para "captar el ahorro de personas humanas y jurídicas y destinarlo a la financiación de largo plazo de la adquisición o construcción de viviendas”.
La iniciativa del exvicepresidente y actual senador Julio Cobos, que contó con 123 votos a favor y 38 en contra, incorpora otro mecanismo de otorgamiento de créditos para la vivienda más accesible y con menores requisitos de los que actualmente ofrece el mercado bancario.
Como adelantó El Cronista, Cobos se dedicó a hablar personalmente con todos los bloques de la Cámara Baja para allanarle el camino a la iniciativa, por la que se enfrentó meses atrás con el Banco Central, luego de que la entidad tomara "prestada" la forma de ahorro que propone el mendocino: la Unidad de Vivienda, o UVI.
El proyecto crea un instrumento de ahorro, con cuotas actualizables por el Índice de Precios de la Construcción, para destinarlo a la financiación de largo plazo en la adquisición, construcción y ampliación de viviendas.
Se basa en la creación de un bono de hasta $ 50.000 millones como garantía para equilibrar entre el valor de la tasa y la evolución del precio del metro cuadrado. Y apunta a lograr la construcción de 83 mil casas de 60 m2 en un año, tomando como valor de referencia $ 10.000 por m2 y teniendo en cuenta que 1000 UVIs de $ 10 cada una equivalen a 1 m2.
Acuerdo de París y Dilma
La sesión especial arrancó a las 12.12 con la interpretación del Himno Nacional por parte de un ensamble vocal e instrumental de la comunidad Qom: fue la primera vez que en el recinto de la C mara baja se cantó la canción patria en idioma toba.
Además de las UVIs, la Cámara baja convirtió en ley el Acuerdo de París, un convenio medioambiental que el presidente Mauricio Macri reclamó para presentar en la cumbre de jefes de Estado del G-20 que se llevará a cabo entre el 4 y 5 de septiembre, en la ciudad china de Hangzhou.
A su vez, aprobó hoy dos proyectos de declaración en
relación con las crisis políticas de
Brasil y de Venezuela, en los que se resaltan
principios democráticos, en un debate en el que el oficialismo se rehusó a calificar la destitución de Dilma
Rousseff de "Golpe de Estado” y el
kirchnerismo salió al cruce al señalar que se trató de una "categórica ruptura del orden
constitucional”.