"Las cifras son contundentes: apenas el 7 por ciento de
400 embarazadas sanas que se atendieron en hospitales públicos y privados de la
Ciudda de Buenos Aires y el conurbano que fueron encuestadas durante el
embarazo prefirió la cesárea al parto normal pero el 37% de ellas terminó con
una cesárea", informa un estudio realizado en Buenos Aires y publicado en
la revista científica BMC Pregnancy and Childbirth.
El trabajo, elaborado por Instituto de Efectividad Clínica y
Sanitaria (IECS) en colaboración con la Facultad de Medicina de la Universidad
de Buenos Aires, detalla que el 34 de las mujeres que fueron madres en
hospitales públicos y el 40 por ciento de las que fueron atendidas en
instituciones privadas, terminaron su embarazo con una cesárea.
Sin embargo, "la OMS recomienda que la tasa de cesáreas
no supere el 15 por ciento de los nacimientos", advierte el IECS.
"Este trabajo desmitifica la idea de que las elevadas
tasas de cesáreas se deben a que son las mujeres las que prefieren esa
modalidad. Está claro que sólo una minoría quiere ser operada", aseguró
Fernando Althabe, obstetra e investigador del IECS.
Los resultados permitieron conocer también los motivos por
los cuales el 7 por ciento de las embarazadas no quiere tener un parto vaginal,
que son el miedo al dolor y la seguridad que creen que les brindaría no parir
normalmente.
Al respecto, Althabe apuntó que "existen mecanismos
para controlar el dolor al que tanto se le teme" y que, por otro lado,
"hay que desmitificar que la cesárea suprime el dolor. Esa operación
resulta dolorosa para la madre en el post-parto y tiene una recuperación mucho
más lenta".
La investigación también trabajó sobre la sexualidad de las
madres: "Cuando indagamos al respecto se descubrió que para las mujeres es
el factor al que consideraban más importante a la hora de pensar qué modalidad
de parto iban a elegir", afirmó Agustina Mazzoni, obstetra y autora
principal del trabajo.
"Los factores que más valoraron las embarazadas, en
orden de importancia, son: La calidad de su vida sexual futura, tener una
rápida recuperación post-parto, sentir el menor dolor posible, evitar las
episiotomías (los cortes en el canal de parto) y poder programar la fecha del
parto", según los resultados del estudio.
Al respecto, Althabe y Mazzoni adviertieron que hay una
creencia popular que indica que las mujeres operadas, pasados los primeros tres
meses del nacimiento, preservan su vida sexual como antes de embarazarse. Esa
afirmación no tiene una demostración científica".
Los investigadores también apuntaron que las cifras
obtenidas a nivel local, coinciden con aquellas obtenidas en otros estudios
realizados a embarazadas de Brasil, Chile y otros países de Latinoamérica.
Y agregan: "Un estudio realizado a nivel mundial y
publicado en 2011 en el International Journal of Obstetrics and Gynaecology dio
cuenta de que la tasa de preferencia de cesárea es del 15,6 por ciento".