El 23 de febrero Bautista Caballero fue trasladado del
hospital de Trenque Lauquen, de urgencia al hospital Sor Ludovica de La Plata,
en donde luego de realizarle diversos estudios le encontraron una
miocardiopatia dilatada severa, por lo cual decidieron derivarlo al hospital
Garrahan de Buenos Aires. En ese nosocomio y después de varios días de
seguimiento, los médicos decidieron que debían hacerle un trasplante de
corazón, ya que no había alguna operación posible. El 24 de Marzo entró en la
lista en emergencia nacional del Incucai. Hoy, ya está entrando en el séptimo
mes en esta condición y su corazón no llega.
"Bauti está con bastante medicación, pero está bien.
Necesitamos que aparezca un donante del órgano. Por eso estamos viviendo
momentos difíciles teniendo que esperar cuando va a sonar el teléfono para que
se produzca, realmente, un milagro”, dijo la mamá de Bautista Caballero.
En declaraciones que formuló a radios de Trenque Lauquen
Yanina Suarez manifestó que "estamos luchando para no llegar a la colocación de
un corazón artificial. Hace siete meses que estamos acá y cuesta un montón,
porque en el día a día, se va cansando”.
"La medicación que recibió Bauti en cuatro oportunidades, que
es una especie de shock para su corazón, hasta ahora ha dado resultado. La
última fue hace cuatro meses. Gracias a Dios no ha necesitado de vuelta. Ni los
médicos saben cuánto tiempo puede aguantar sin volvérsela a aplicar”, expresó.
Con respecto a la vida que debe llevar Bautista en Buenos Aires, su madre
indicó que "lo tiene que hacer en silla de ruedas y con un barbijo. Eso lo
intimida un poco”.
Hace un mes, Bautista dio una nota a la Agencia Telam donde
manifestaba que no se quería morir. "Necesito que tomen conciencia porque
yo ya estoy muy cansado y veo muchas cosas que son horribles. No me gustaría
estar más ahí, viendo esas cosas, me da mucha tristeza ver eso”, expresó el
joven de 14 años.
Asimismo, Adrián, el papá de Bautista explicó que se trata
de un caso complejo porque necesita un corazón joven, en concordancia con su
edad, y compatible con la capacidad torácica y el grupo sanguíneo. Al respecto,
comentó que participó de varios operativos pero que se frustraron precisamente
por la falta de compatibilidad, y ahora los tiempos apremian.
El padre expresó que "sinceramente hasta el momento que nos
sucedió, no tomamos conciencia de la donación, recién ahí, nos informamos y
comprendimos muchísimas cosas”. (InfoGEI)