El presidente Macri está absolutamente convencido y en este punto coincide con el titular del Banco Central que es necesario bajar la inflación para poder alcanzar un crecimiento sostenido. Por esta razón, cuando hubo una discrepancia técnica entre Sturzenegger y Alfonso Prat Gay por la tasa de interés el Presidente tendió a privilegiar el criterio de su titular del BCRA convencido de la necesidad de bajar la inflación.
Al respecto, la entidad monetaria anunció que
a partir de enero la licitación de Lebac se realizará de manera mensual, en
lugar de semanal como ahora. Los tercer miércoles de cada mes se dará a conocer
su valor.
"Existen 36 especies de Lebac, lo que
marca que es un mecanismo ineficiente porque podrían tener una mayor liquidez
que la actual, y que el objetivo es reducir ese número a nueve", afirmó el
funcionario. En enero la tasa de política monetaria pasa a ser la tasa de 7
días y se conocerá su valor todos los martes a las 17 horas.
Para lograr cumplir con la meta de una
inflación entre 12% y 17% se crea un Consejo de Política Monetaria, compuesto
por seis funcionarios del Banco Central.
Ante las críticas que sostienen que baja la
inflación a costa de la recesión el funcionario replicó: "Creemos que
estamos muy cerca de cumplir con las metas señaladas" y agregó que
"todos los países con un proceso de desinflación fuerte lograron ese
objetivo en un contexto de crecimiento económico. No veo una incompatibilidad
entre crecimiento económico y desinflación", dijo el funcionario como fue
el caso de Perú y Chile, entre otros.
Respecto de las transferencias del Central al
Tesoro Nacional señaló que las "transferencias a Tesoro bajarán a $ 150
mil millones en 2017, desde los $ 160 mil millones de este año". Aclaró,
que en el gobierno anterior que "antes el Banco Central respondía a los
requerimientos del Gobierno nacional por financiamiento y eso fue el génesis
del proceso inflacionario. Sin embargo, ahora se apuntará a la reducción en
esas transferencias de manera gradual", enfatizó Sturzenegger.
El atraso del tipo de cambio fue descartado
por el funcionario al afirmar que "el mercado el que define el valor. Si
el atraso fuera muy evidente tendría que ajustarse automáticamente". Es
más enfatizó que durante este año "hubo un proceso de apreciación del tipo
de cambio multilateral", contexto en el que destacó la mejora que tuvo el
valor del Real en Brasil. .
Para el titular del Banco Central "la
competitividad tiene varias aristas y una de ellas es el tipo de cambio",
y justamente una de las aristas más importantes es la inflación, apuesta
oficial a lograr competitividad.
El economista también indicó que los sectores
productivos más allá de la devaluación han tenido por un lado una baja de
retenciones como asimismo el acceso a créditos a tasas del 2 al 5% como
factores que contribuyen a mejorar la competitividad.
Ante una pregunta de ámbito.com sobre el
futuro de las paritarias a partir de este nuevo esquema considerando que los
gremios muchas veces toman como referencia la inflación pasada, el titular del
BCRA señaló que "no es el rol de la entidad explicar ni condicionar
ninguna negociación" entre los gremios y las empresas. "Se trata sólo
de aportar una referencia", aunque indicó que "nadie nos creía cuando
decíamos que hacia fin de año la inflación se ubicaría en 1,5%" indicó
para enfatizar que se cumplirá con el pronóstico oficial
En este sentido, el Gobierno aspira a que los
gremios negocien las próximas paritarias sobre esta base, deseo que hoy por hoy
parece bastante improbable. La administración de Mauricio Macri está convencida
que bajando la inflación se podrá cumplir con el objetivo de que la economía
argentina vuelva a crecer, que vengan las inversiones, que baje el desempleo y
fundamentalmente se pueda atacar la pobreza.
El BCRA espera terminar 2016 con una
inflación promedio de 1,5% durante el último trimestre del año lo que significa
llegar a un 39% en diciembre.
Según un trabajo de Ecolatina, "los países de América Latina que usaron metas de inflación tardaron ocho años en alcanzar tasas de 5%". El Banco Central aspira a lograrlo en tres años, una meta de por sí bastante ambiciosa que "si bien es posible, no parece probable", aseveran.
Fuente: Ámbito Financiero.