El jefe de Estado anticipó además que antes de que termine
septiembre enviará al Congreso el proyecto de ley para modificar el Impuesto a
las Ganancias. El viernes, en una reunión con funcionarios, gremialistas de la
nueva conducción de la CGT se llevaron la promesa de que serán convocados a
debatir los alcances de la iniciativa.
Antes, en otra entrevista, Macri vaticinó que la economía
argentina volverá a crecer en 2017 luego de algunos meses de recesión y varios
años de actividad estancada.
Si bien evitó pronosticar cuál será el ritmo de la
aceleración del Producto Bruto Interno (PBI), el mandatario aseguró que hay
especialistas que le dicen que la economía tendrá un pulso de 3,5% durante el
año que viene.
"Algunos sectores aislados están empezando a
recuperarse y eso nos hace prever que el año que viene volveremos a
crecer", aseguró el primer mandatario.
Desde China, donde el jefe de Estado cosechó elogios de
líderes mundiales en la cumbre del G20, Macri repasó los logros económicos de
su gestión, entre los cuales mencionó el fin del cepo, el acuerdo con los
holdouts y el descenso de la inflación, que se vislumbrará en el índice de
precios de agosto, que el Indec revelará en los próximos días.
El mandatario cuestionó las voces que hablaron de una ola
masiva de despidos. No obstante admitió que están trabajando para recuperar los
puestos que perdieron entre "70 mil y 100 mil" personas durante los
primeros nueve meses de mandato de Cambiemos.
Para lograr que la economía vuelva a crecer, Macri reconoció
que tienen previsto forjar "pactos económicos y sociales por sector",
tal como anticipó el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, quien también se
encuentra en China participando de la cumbre de líderes mundiales.
"La sumatoria de todos esos acuerdos va a confluir en
que tengamos una agenda común más importante y vayamos limitando las áreas de
discusión", planteó.
A modo de ejemplo, el jefe de Estado relató que durante el
encuentro de presidentes uno de los temas de discusión recurrente giró en torno
a la energía. Y analizó: "Sin energía no se puede crecer, ningún país del
mundo regala la energía; acá se habla de energía todo el tiempo y en la
Argentina se negó esta situación llegando a un límite en el que quedamos
desguarnecidos".
"Lo que estamos viviendo en la Argentina no es un
cambio económico, es un cambio de valores, un cambio cultural, que se reafirma
todos los días. Depende de lo que entendamos y hagamos todos los días los
argentinos. Todos nos tenemos que convencer de que se acabó la época de los
atajos, de las avivadas criollas, de los líderes mesiánicos que de la mano de
la mentira niegan la realidad. Lo que cabe acá es que cada uno haga su máximo
esfuerzo, un esfuerzo que dignifica, que te estimula. La vida se construye de
eso. De que vos te prepares y te capacites. Venimos de una década en la que
primó el facilismo, donde se destruyó la cultura del trabajo. Y eso no se
cambia de un día para el otro", resaltó.