De visitantes.
Jorge Triaca y Mario Quintana acudieron después de las 19 al sindicato de la
Sanidad para el encuentro con la mesa chica de la CGT. Además del triunvirato
(Daer, Schmid y, en la foto, Acuña) estuvieron dirigentes históricos como
Armando Cavalieri. Los funcionarios dejaron un borrador que será analizado por
el Consejo Directivo de la central obrera el 2 de febrero.
De visitantes.
Jorge Triaca y Mario Quintana acudieron después de las 19 al sindicato de la
Sanidad para el encuentro con la mesa chica de la CGT. Además del triunvirato
(Daer, Schmid y, en la foto, Acuña) estuvieron dirigentes históricos como
Armando Cavalieri. Los funcionarios dejaron un borrador que será analizado por
el Consejo Directivo de la central obrera el 2 de febrero.
El Gobierno
comenzó ayer a sondear con la CGT la posibilidad de aplicar una amplia reforma
de la legislación laboral por decreto. Con un guiño de la central obrera para
explorar esa alternativa, el Ejecutivo montó un paquete que incluye: un
blanqueo laboral con perdón de multas y la eventual cesión a los sindicatos del
poder de policía para tareas de fiscalización en las empresas; un nuevo esquema
de pasantías o prácticas de formación profesional, que los dirigentes exigieron
hacer bajo Convenios Colectivos de Trabajo; un mecanismo para incorporar hasta
300 mil beneficiarios de planes sociales en empleos formales, y subsidios para
la contratación de nuevo personal.
La propuesta,
cuyos ejes adelantó en varias notas este diario en las últimas semanas, fue
detallada por el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y el vicejefe de Gabinete,
Mario Quintana, a la cúpula de la central sindical durante un encuentro que se
extendió hasta la noche en la sede del gremio de Sanidad. Los dirigentes
pidieron a los funcionarios tiempo para analizar la iniciativa y someterla el 2
de febrero a debate en el Consejo Directivo de la organización. Además
reclamaron darle prioridad a la atención de los despidos (violatorios de un
acuerdo firmado en diciembre con el G6 en presencia del Gobierno) y de los
perjuicios en la industria local por la apertura de las importaciones.
Medidas
En el encuentro
de ayer sobrevoló la posibilidad de avanzar en el combo de medidas sin pasar
necesariamente por el Congreso. Esa alternativa fue sugerida por los
funcionarios y evaluada de manera dispar por los gremialistas. En la
administración de Mauricio Macri le valoran a la CGT haber prestado a fin de
año su colaboración para que se aprobara un proyecto de modificación del
Impuesto a las Ganancias por consenso y esperan obtener un nuevo espaldarazo
para las iniciativas en el campo laboral.
El borrador
entregado ayer a la CGT gira sobre cuatro pilares. Uno de ellos es un amplio
blanqueo laboral, tendiente a reducir la actual incidencia del trabajo no registrado,
que oscila el 38 por ciento. Sobre este punto el Gobierno ofrecerá la
condonación de multas para los empresarios que no hubiesen realizado aportes de
ley a su personal. Los dirigentes reclamaron en este capítulo que los
trabajadores beneficiados mantuviesen su antigüedad y otros derechos que les
correspondieran. Como aliciente para los gremios la propuesta contiene
facultades de fiscalización por parte de los sindicatos, algo por ahora
reservado sólo al Gobierno nacional y las administraciones provinciales.
El segundo eje es
la reinstauración de prácticas formativas en los ámbitos laborales. Los
funcionarios insistieron una y otra vez en la necesidad de evitar el término
"pasantías", de reminiscencias negativas en la historia reciente. La
CGT planteó en este caso la necesidad de que cualquier ingresante bajo esta
modalidad lo hiciera regido por el Convenio Colectivo de Trabajo de su
actividad. Como parte de este ítem figura la creación de una Agencia de
Talentos, que también adelantó este diario, y la chance para los gremios de
participar del programa con sus propios centros de formación.
Otro capítulo
apunta a la posibilidad de incorporar al mercado de trabajo a los actuales
perceptores de planes sociales. Triaca y Quintana comentaron que el proyecto
prevé que unos 320 mil beneficiarios de esos programas puedan entrar a trabajar
a empresas y que parte de su salario sean los 4.000 pesos que actualmente el
Estado les asigna como subsidio. La asistencia estatal para el empleador podría
extenderse hasta por 18 meses.
Incentivos
Un último punto
del borrador consiste en incentivos para la contratación de nuevo personal.
Entre ellos, la posibilidad de una compensación estatal por hasta 2.000 pesos
por cada nuevo contratado a los empresarios que incrementasen en un 10 por
ciento su dotación. Dicho de otra forma, si una compañía tiene 100 empleados y
toma diez más por esos trabajadores el Estado cubrirá hasta $2.000 de los
aportes previsionales que irán destinados a la ANSES para evitar el
desfinanciamiento del sistema.
Escucharon el
plan los miembros del triunvirato de CGT, Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y
Carlos Acuña, junto con otros dirigentes de la conducción como Armando
Cavalieri (Comercio), Rodolfo Daer (Alimentación), Francisco Gutiérrez (metalúrgicos),
Mario Caligari (colectiveros), Omar Maturano (maquinistas ferroviarios), Jorge
Sola (empleados del seguro) y Abel Frutos (panaderos). Daer le dijo a este
diario que ninguna iniciativa podrá avanzar sin el aval previo de toda la CGT y
planteó la necesidad antes de una acción del Estado contra los despidos.
Gutiérrez fue uno de los que se mostró más inflexible y descartó la posibilidad
de un avance de las iniciativas sin pasar por el Congreso.