Lo confirmó Yasky en una entrevista exclusiva con Télam, al
admitir que ambas centrales iniciaron hace ya tiempo "el diálogo de
reunificación" y reconoció que en los últimos tiempos "esa instancia
se profundizó" como consecuencia del "ajuste oficial" y "la
necesidad de ganar y retomar el protagonismo en la calle".
El dirigente docente ratificó a Télam que ambas CTA "se
reunificarán en una única conducción el año próximo" -aunque no especificó
en qué mes- y adelantó que las dos centrales deliberarán "por
separado" el 8 de febrero y, al día siguiente, convergerán en "un
gran plenario nacional conjunto".
Ese fue el camino elegido por ambos dirigentes para comenzar
a desandar la historia de divisiones que, en su momento, motorizó el
kirchnerismo a través del Ministerio de Trabajo de la Nación.
En ese plenario nacional conjunto, las organizaciones
gremiales de ambas CTA definirán de forma consensuada "un plan de
acción" y elevarán al Gobierno "un duro planteo" a partir de sus
propuestas.
"Habrá convergencia", señaló Yasky, quien confirmó
que el encuentro nacional de las CTA se realizará en la sede sindical que
encabeza, en Piedras al 1.000 de la Ciudad de Buenos Aires.
El proceso unificador contemplará ese 9 de febrero la
elección de "una comisión previsoria" con dirigentes de ambos
sectores, incluidos los sindicatos que abandonaron a Micheli y responden al
visitador médico (AAPM) Ricardo Peidro a partir de "profundas diferencias"
con Micheli, "seguramente convergerán en ese plenario porque son una línea
interna y no una central alternativa", afirmó Yasky.
El dirigente docente no ahorró críticas a la central obrera
reunificada que conducen los triunviros Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y
Carlos Acuña a partir de "su inacción" y auguró que en el corto plazo
"se producirá una divisoria de aguas en el movimiento obrero con un
reagrupamiento de las organizaciones, traspasando las fronteras gremiales para
aplicar un plan de acción que resista el intento de llevar el país a una
situación pre-sindical", señaló.
En ese sentido, su CTA ya acordó para el 14 de febrero en
Bruselas, Bélgica, un encuentro cumbre con la titular de la Confederación
Sindical Internacional (CSI), la australiana Shanan Burrow, a quien le
planteará "a modo de paraguas protector" la realidad por la que
atraviesan "los trabajadores argentinos, el intento oficial de dinamitar
la paritaria nacional docente, la marginación de las CTA por parte del
Gobierno, los atropellos y la represión contra el reclamo social y la negación
de derechos".
Yasky será acompañado en ese viaje a Europa por Sonia
Alesso, titular de la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA),
quien explicará a fondo la situación paritaria docente.
"Hay un retroceso del sindicalismo, por lo que este año
debe ser de movilización y lucha. En febrero se definirá un plan gremial en
defensa de las paritarias y los convenios colectivos y en rechazo del intento
de usar el movimiento obrero como muñón a partir de un gobierno y un Ministerio
de Trabajo que ofician solo de Gerentes de Recursos Humanos de los grupos
económicos", concluyó Yasky.
En octubre de 2014, cuatro años después de que se produjera
la separación de hecho, el Ministerio de Trabajo, a cargo del kirchnerista
Carlos Tomada, terminó al fin de concederles el divorcio a las dos ramas en las
que estaba dividida la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), la
organización sindical que nació en los años 90 como alternativa de la CGT.