La víctima, identificada como
Aldo Oscar Venturini, de 69 años, era el dueño de una distribuidora de
cigarrillos y se dirigía a uno de los bancos de la zona para depositar lo
recaudado.
El hecho ocurrió a las 9.50 de la
mañana, en la calle República de Francia y Calchaquí, a dos cuadras del Camino
General Belgano, y dejó una imagen terrible: el cuerpo de Venturini quedó al
costado del asfalto; a su lado estaba su camioneta con todos los
vidrios rotos y las huellas de al menos 14 impactos de bala. El custodio herido
fue derivado al hospital de El Cruce.
El empresario se trasladaba al
banco con dos custodios, que eran policías bonaerenses de franco: uno de ellos
sufrió un balazo en la mano y otro en el pie; el segundo hombre de seguridad
salió ileso del ataque.
Según los comentarios de
testigos, la camioneta Renault Máster transitaba por la calle Francia, cuando fue interceptada
por una 4×4 de la que bajaron los delincuentes.
Sin mediar palabra, los ladrones
abrieron fuego contra la camioneta con armas 9 mm. y ametralladoras FAL. Luego
se llevaron el dinero. Los testigos indicaron que, al menos, se escucharon 40
disparos.
La camioneta 4×4 de los
delincuentes, una Ford Ranger fue encontrada horas después en las inmediaciones
del lugar de los hechos, en la esquina de Humantay y Eslante, por lo que se
presume que escaparon en otro vehículo. Varias manchas de sangre aparecieron en
el asiento delantero de la camioneta.
Hasta el momento, no hubo mayores
precisiones en la investigación, que quedó a cargo de la DDI de Florencio Varela
de la Policía Bonaerense, según confirmaron fuentes del caso. Sin embargo se
estima que hubo un entregador.
Venturini, según confirmaron
familiares del empresario fallecido, era "el dueño" de Casa
Dany SRL, una de las principales distribuidoras de cigarrillos de la zona sur,
llamada así por su hijo mayor, Daniel Oscar, el principal socio de la firma.
Venturini padre, de acuerdo al
Boletín Oficial, nunca fue parte de la composición societaria de Casa Dany, una
empresa familia: sus tres hijos integraban el directorio de la empresa desde
2001. Casa Dany tenía otros objetos además de vender cigarrillos: la firma
también estaba destinada al rubro inmobiliario, en el que Venturini padre
estaba registrado ante la AFIP.
El negocio, con su oficina principal
en San Francisco Solano, era por lo menos exitoso; su balance comercial para
2013 indicó ventas netas por más de 220 millones de pesos en aquel año. En 2012
había facturado 180 millones también en ventas netas.
Esta tarde, el hijo mayor de
Venturini fue citado por la Policía Bonaerense para declarar. "Daniel está
en la comisaría", aseguró su esposa a media tarde. Mientras tanto, otros
miembros de la familia no podían ni siquiera esbozar una teoría. "Estoy
como incomunicada. Si iba a depositar la recaudación cuando lo mataron, te juro
no sé", aseguró una nieta del empresario fallecido.