Provincias acuerdan ofrecer en paritarias un aumento salarial del 18%

Según publicó La Nación, los gobernadores peronistas, que volverán a encontrarse esta semana para empezar a discutir la paritaria docente, llegan a la cita con otra prioridad. Más que reforzar aquella liga de jefes provinciales buscarán, antes que nada, cuidar sus cuentas.
lunes, 30 de enero de 2017 08:58
lunes, 30 de enero de 2017 08:58

Si logran acuerdos que ronden el 18% de aumento -en línea con el que María Eugenia Vidal selló con los estatales bonaerenses-, respirarán tranquilos. La idea es que, además, el porcentaje que se acuerde con los docentes funcione como caso testigo para el resto de los estatales.

La Casa Rosada, que sigue de cerca el proceso, persigue el mismo objetivo. Quiere que la paritaria docente se convierta en el molde del resto de las negociaciones salariales y quede alineada con el 17% de inflación plasmada en el presupuesto.

Un dato clave: por primera vez en años el gobierno nacional no será el pivot de la puja con los maestros. Ya no se fijará un porcentaje que guíe la discusión en las provincias, sino que cada distrito pactará con los gremios locales por su cuenta.

El cambio libera a Macri de cometer errores como el del año pasado, cuando cerró un aumento del 32% (que incluyendo el aporte del Fondo Nacional de Incentivo Docente trepó a 40%), después de haber querido imponer el 25% como tope para las paritarias. Aquel acuerdo elevó de movida el techo de las negociaciones del resto de los gremios.

El año pasado, el Gobierno creó un mecanismo de actualización automática por el que el maestro ingresante no puede cobrar menos de un salario mínimo más el 20%. Esa cifra quedó fijada en enero en $ 9672. De todos modos, la Casa Rosada ya no participará de la paritaria definiendo un porcentaje.

Si como pretende él y la mayoría de los gobernadores, el arreglo con los maestros no se aleja del 18%, Macri podría anotarse un triunfo crucial en la puja con la CGT, que la semana pasada volvió a plantar bandera contra los despidos y a advertir que no aceptará el corset que pretende imponer la Casa Rosada.

Menos aún, negociar los aumentos hacia adelante, es decir, sin compensar las pérdidas por la brecha entre el promedio en el que cerraron las paritarias del año pasado (33%) y la inflación (41%).

Como antesala de la negociación entre los caciques provinciales que comenzará el jueves, el Gobierno aprovechó enero para dejar en claro que el ajuste de las finanzas de las provincias será uno de los ejes de su política de contención del gasto público para este año.

En ese escenario, los gobernadores peronistas se reencontrarán para empezar a ponerle números a una paritaria que, en la mayoría de los casos, se lleva una porción importante de los presupuestos provinciales. 

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