La reforma previsional que el Gobierno nacional consensuó
con los gobernadores ingresó en la madrugada del sábado a la Cámara de
Senadores, e incluye propuestas sobre aumentos de haberes en base a la
inflación,
82% móvil a los beneficiarios de la jubilación mínima y la
extensión optativa de la edad jubilatoria a los 70 años.
Así, de acuerdo al texto del Gobierno, el haber jubilatorio
mínimo bruto –sin los descuentos– que cobra más de la mitad de los 6 millones
de los jubilados y pensionados subirá en marzo de 2018 de $ 7.246 a $ 7.623, un
incremento de 377 pesos bruto, que en mano representará un alza de poco más de
322 pesos. Y la Asignación Universal por Hijo (AUH) subirá de $ 1.412 a 1.485,
es decir, apenas un incremento de $73, que de bolsillo son sólo $50, según
consignó el diario Clarín.
Según establece la iniciativa de Macri, los incrementos en
las jubilaciones se calcularán por el índice de inflación, lo que implica un
cambio en la actual fórmula de actualización, y que para el Estado representará
un alivio notable de la situación de las cajas previsionales porque recorta el
aumento de los abuelos.
La nueva normativa aplicará una movilidad trimestralmente en
los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre de cada año calendario. El
primer aumento se basará en la inflación de julio-septiembre de 2017.
Luego, en junio se ajustará por la inflación de octubre a
diciembre de 2017, más un 5% de la variación porcentual real del Producto Bruto
Interno. Esto significa, por ejemplo, que si la inflación del cuarto trimestre
de este año fuese del 4,5% y el crecimiento anual del 4%, el plus por PBI sería
de 0,2 puntos y el aumento total sería del 4,7%, señaló el matutino.
Con este esquema, recién en junio de 2018 los beneficiarios
de las prestaciones recibirán la inflación de cuarto trimestre de 2017, de
acuerdo al proyecto oficial.
En cambio, con la actual fórmula, en marzo de 2018 las
prestaciones deberían aumentar por las variaciones de las variables –
salario/recaudación– del segundo semestre de 2017, lo que da una suba mayor que
la estipulada ahora por el Gobierno con el nuevo esquema.
En septiembre de 2018, se repite el desfase porque el
aumento de haberes se basará en la inflación de enero-marzo de 2018, cuando por
la actual fórmula deberían aumentar por lo que pasó entre enero y junio de
2018, precisó Clarín.