Una plaga de
moscas que "muerden" se extiende sobre la cuenca del río Salado, en
el corazón de la pampa bonaerense. Favorecida por la inundación y el exceso
hídrico, se instaló en al menos 15 municipios ribereños. Se trata del barigüí
o, mayormente conocida como "mosquita negra", cuya picazón puede
causar reacciones alérgicas.
En General
Belgrano, a 120 kilómetros de La Plata, los fines de semana se registran en el
hospital comunal entre 6 y 10 consultas de pacientes afectados por las
mordeduras, que provocan reacciones alérgicas e inflamación epidérmicas en
zonas blandas como labios, orejas o nariz. No suelen ser cuadros graves, pero
ocupan a médicos y personal de guardia que podrían ser requeridos para
emergencias.
A mediados
de este mes, en el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la
Provincia recibieron un informe donde 15 intendencias pedían ayuda para
combatir el barigüí. El responsable del área, Jorge Elustondo, reunió a los
jefes comunales y se diseñó un plan para atenuar el impacto que está a cargo
del experto Juan José García, del Centro de Estudios Parasitológicos y de
Vectores (CEPAVE), un instituto que pertenece a la Universidad Nacional de La
Plata y a la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) provincial, según
consignó el medio Telefé Noticias.
"La especie
comenzó a aparecer acá hace 15 años. Proviene de Salta, Chaco y Corrientes,
pero las reiteradas inundaciones favorecieron su llegada a esta zona”,
manifestó García, quien a la vez admitió que "no se podrá extinguir, pero
buscaremos alcanzar un nivel de exposición que permita convivir con la plaga
sin trastornos graves para la población. Eso requiere un programa coordinado y
centralizado”.
El barigüí
requiere para su reproducción aguas correntosas. El Salado es un río manso,
pero este año, dada la acumulación hídrica, el lecho mantiene movimiento
intenso hacia la desembocadura en Samborombón.
En el CEPAVE
crearon un plan para controlar larvas con la colocación de un insecticida
biológico (bacillus thuringiensis o BTI) en los objetivos precisos del
recorrido del Salado, proclives a la reproducción del insecto. "Habrá un equipo
de cinco agentes que recorrerán toda la cuenca para detectar esos puntos. En
diciembre comenzaremos a colocar BTI”, sentenció el experto.
Fuente:
Perfil