En diciembre pasado, el Enargas les pidió a varias
distribuidoras de todo el país que "corran" sus sistemas (como se
denomina en la jerga del sector este tipo de ejercicios) con determinados
aumentos en la remuneración de cada eslabón de la cadena gasífera.
Las compañías utilizaron para el cálculo el sendero de
ajuste del precio mayorista del gas (por ejemplo, pasará a 4,20 dólares el
millón de BTU desde abril, casi 10% más que el valor actual en dólares, para
usuarios de consumo intermedio), que difundió el año pasado el Ministerio de
Energía y Minería, que conduce Juan José Aranguren .
A eso le sumaron un incremento de más del 200% para el
servicio de transporte que presta TGS y del 185% en el caso de TGN, y un
incremento cercano al 100% para las distribuidoras, un grupo del que forman
parte, entre otras empresas, Metrogas, Gas Natural Fenosa y Camuzzi.
Esas cifras arrojan que un usuario de la Capital o del
conurbano bonaerense que en octubre pasado, tras el último aumento, pagó una
factura de $ 96 mensuales deberá desembolsar $ 168 por el mismo servicio, con
un incremento del 75%.
El año pasado, para moderar el golpe que podrían haber
tenido las boletas sobre la paciencia de los consumidores, el Ministerio de
Energía estableció topes a los aumentos. Si este año se aplica la misma
política, algo que fuentes oficiales no confirmaron, pero tuvieron en cuenta
las empresas para hacer los cálculos, la factura del usuario anterior llegará a
$ 113, cifra que representa una suba de 17% sobre la factura anterior, debido
al techo del 300%.
Si se aplican los últimos números, una suerte similar correrá un consumidor de Bahía Blanca, que en noviembre del año pasado recibió una factura de $ 115 y en el cuarto mes del año deberá desembolsar $ 199 por el mismo servicio, aunque de aplicarse los topes su aumento apenas superaría el 4 por ciento.
En tanto, un usuario de consumo medio conectado a la
red de Metrogas o la de Gas Natural Fenosa pasaría de pagar $ 560 a $ 865 (un
54% más), y otro de alto consumo debería desembolsar $ 1975, un 43% más que los
$ 1379 que pagó en octubre tras el último aumento. En el primer caso, si se
aplica un tope de 350%, como el año pasado, el aumento llegaría al 44%, pero en
el segundo no aplicaría ese techo y la suba sería del 43 por ciento.
Además, el gas volverá a aumentar en octubre (se
notará en las facturas del mes siguiente), en línea con la intención oficial de
llevar el precio mayorista del fluido a su paridad de importación en el último
año de la gestión de Cambiemos.
A eso se suma que el aumento de tarifas del gas le
trajo los mayores dolores de cabeza a Macri en su primer año de gestión, a tal
punto que Energía debió remendar en varias ocasiones su decisión original. La
intención oficial es que este año no ocurra lo mismo. Por eso los valores
anteriores podrían ser menores.