Minutos antes de las
2, el interno 2267 de la empresa chilena TurBus que había partido de Mendoza a
Chile volcó en el kilómetro 1.223 del corredor internacional en la zona
conocida como Curva de Yeso.
Los 46 pasajeros que
viajaban a bordo sufrieron heridas de diversa consideración. Según informaron
fuentes oficiales, al menos 16 pasajeros fallecieron en el lugar. A las 8.30
Gendarmería Nacional confirmó que se había constatado el deceso de otros tres
pasajeros, lo que elevó a 19 el número de víctimas fatales.
Las víctimas fueron
trasladadas al hospital de Uspallata. Allí se los clasificó de acuerdo al
"Código Rojo” atendiendo a la gravedad de cada caso. Así, algunos fueron
derivados al hospital Central, a la Clínica de Cuyo y al hospital pediátrico
Humberto Notti.
De ese número, tres
menores fueron trasladados al hospital pediátrico. Esas víctimas fueron
asistidas por traumatismos encéfalocraneanos. Uno de los niños revestía heridas
de gravedad.
La ministra de Salud,
Claudia Najul se hizo presente en el hospital Central y supervisó el operativo
de emergencia.
Uno de los heridos que
ingresó al hospital Central sufrió la amputación de brazo izquierdo y tenía la
médula espinal "muy comprometida”, según precisaron desde ese centro
asistencial.
Según se informo desde
Gendarmería, los dos choferes del colectivo sobrevivieron al siniestro y fueron
demorados en la comisaría de Uspallata.
Desde horas de la
madrugada trabajaron en el lugar personal del Ejército Argentino, Gendarmería
Nacional, la Policía de Mendoza y 9 ambulancias que fueron trasladando a los
heridos a Uspallata y a la capital provincial, según la gravedad de los casos.