En medio del conflicto
con la CGT y con el peronismo, el presidente Mauricio Macri definió una
prioridad para este año: la coalición oficialista Cambiemos deberá ganar las
elecciones legislativas del 22 de octubre próximo. Por eso ordenó atenuar y
postergar los ajustes del gasto público, el recorte de los subsidios y el
aumento en las tarifas del gas, el transporte público y el agua.
Según pudo saber LA
NACION, ante la falta de índices
favorables de la economía para exhibir durante la campaña, Macri demorará,
también, la reducción del gasto público. La anunciada fusión de programas,
organismos y secretarías de Estado que se superponen en sus funciones continúa
en marcha, pero con mayor "gradualismo".
De todos modos, en la
Casa Rosada confirmaron que este año se cumplirá la pauta de déficit fiscal de
4,2% del PBI. Pero el aumento de tarifas del gas de hasta el 67% se desdoblará
en tres tramos: abril próximo, y noviembre y abril de 2018.
No habría aumentos en el transporte público de pasajeros hasta después de las elecciones. Sólo podría haberlos a fin de año o en 2018. Y se anunciará en estos días una suba de la tarifa del agua del 23%. En 2016, en cambio, fue de 300%.
La idea de moderar el
ajuste, aceptada por el Presidente, fue de la gobernadora bonaerense, María
Eugenia Vidal.
La prioridad de la
mandataria y de Cambiemos es ganar las elecciones de la provincia de Buenos
Aires, en las que Macri se jugará gran parte del poder para gobernar. Así, el
equlibrio macroeconómico deberá aguardar hasta después de octubre.
Con esa estrategia
comulga el "ala política" de Cambiemos, conformada por el ministro
del Interior y Obras Públicas, Rogelio Frigerio ; el presidente de la Cámara de
Diputados, Emilio Monzó, y los socios de la UCR y de la Coalición Cívica, que
lidera Elisa Carrió .
El colorido relato del
asesor Jaime Durán Barba deberá estar acompañado por "respuestas
efectivas" para los sectores más castigados. Por ese motivo, también se descartan
subas inminentes en combustibles y en energía eléctrica. En febrero último, las
tarifas de luz aumentaron entre 61% y 148% y el impacto político fue negativo.
En su discurso
electoral, Macri buscará polarizar con la ex presidenta Cristina Kirchner y
transformar las elecciones en un plebiscito entre el "cambio" y el
viejo "populismo". Pero la estrategia será promover la mayor
fragmentación posible del peronismo.
En el plano social, el
Presidente buscará evitar el paro al que quieren convocar los sectores más
duros de la CGT. Para ello, convocó el martes próximo a los sindicatos más
golpeados por los despidos debido a las importaciones: UOM, Smata, textiles,
calzado y cerámicos.
No negociará cambios
en el rumbo económico, pero ofrecerá medidas para atenuar efectos no deseados
del reordenamiento económico. Es por ello que en las reuniones recientes entre
Macri; Vidal; Frigerio; el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el jefe de gobierno
porteño, Horacio Rodríguez Larreta, surgió la necesidad de atenuar el ajuste
fiscal.
La decisión política
se trasladó a las áreas técnicas. El ministro de Energía, Juan José Aranguren,
confirmó anteayer que desdoblará en tres tramos el aumento de gas previsto en
hasta un 62% que habían pedido las distribuidoras.
Los aumentos buscan
reducir los 300.000 millones de pesos de subsidos y dar señales a las empresas
del sector para que hagan inversiones. También procuran convencer a los
mercados e inversores en general de que se busca el equilibrio fiscal para
bajar la inflación y la presión tributaria y abaratar el crédito.
El aumento se hará en
abril próximo, en noviembre y en abril de 2018. "Estamos haciendo lo que
ordenó la Corte Suprema el año pasado, aumentos graduales", argumentó un
funcionario a LA NACION. El telón de fondo es la urgencia electoral. "El
gas aumentará menos de lo provisto porque este año hay que dar
respuestas", se sinceró otro.
El precio del gas en
boca de pozo se discutirá en las audiencias públicas de hoy. El 6 de abril se
discutirá por el agua.
"En estos días
anunciaremos un aumento del agua del 23%, mucho menor al 300% del año
último", dijo un funcionario cercano a Frigerio.
Una hipotética suba de
las tarifas de transportes fue motivo de rumores y versiones en los últimos
días. Pero los voceros del ministro de Transportes, Guillermo Dietrich, negaron
cualquier aumento en el corto y mediano plazo. "No hay nada definido.
Vamos a estudiarlo a medida que vaya avanzando el año", señalaron. No se
descartan incrementos luego de las elecciones de octubre o en 2018.
Cerca del ministro de
Hacienda, Nicolás Dujovne, aseguraron que se respetará a rajatabla la pauta
fiscal de un déficit de 4,2% del PBI para 2017, de 3,2% para 2018 y de 2,2%
para 2019. "Los cambios se harán en un proceso más lento, pero se va a
cumplir la meta fiscal", dijo un vocero de la Casa Rosada.
También admitió que el
recorte de gastos que se había previsto con la fusión de programas, organismos
y secretarías de Estado está en marcha, aunque no se aplicará en el corto
plazo. Hacia fines de año o en 2018 podría hacerse la mayor parte del recorte
del gasto improductivo. Cuando pasen las elecciones.
Publicado en La Nación.