Las 16 restantes pertenecen al bloque de los 42, la
mayoritaria bancada del FPV-PJ que, a diferencia de lo que ocurre en la Cámara
de Diputados, aglutina aún a sectores tan disímiles como el ultrakirchnerismo y
los peronistas que se encolumnaron detrás de la candidatura de Florencio
Randazzo.
A horas del cierre de listas de cara a las PASO del 13 de
agosto, la amenaza de perder la mayoría absoluta y el quórum propio de 37
senadores necesarios para sesionar sin la ayuda de otros bloques sobrevuela al
peronismo en el Senado, que ha sorteado hasta el momento con éxito el fantasma
de la ruptura, bajo la cautelosa conducción de Miguel Pichetto.
Juan Manuel Abal Medina, uno los senadores del FPV-PJ que
concluye su mandato en diciembre próximo y que apoya la postulación al Senado
de Randazzo, dijo a Télam que no les preocupa la pérdida de la mayoría absoluta
aunque acepta que el justicialismo puede perder bancas en la elección de
octubre.
"Más allá de que perdamos algunos lugares, nuestro
bloque va a continuar siendo la primera fuerza lejos en el Senado",
aseguró el ex jefe de Gabinete entre 2011 y 2013 y consideró que "se
debería seguir en el camino" de aunar esfuerzos para evitar la ruptura del
bloque, tal como le ocurrió al titular de la bancada del PJ Héctor Recalde en
la Cámara baja.
Abal Medina es junto a María Laura Leguizamón uno de los 16
cuyas bancas arriesgan el PJ. Ambos pertenecen al mayor distrito del país, la
provincia de Buenos Aires y no competirían por su reelección. Por esta
jurisdicción, también Jaime Linares, tampoco buscará quedarse, algo que dejaría
al Frente Renovador de Sergio Massa y Margarita Stolbizer con solo dos bancas
que le responden en la Cámara alta.
El PJ debe renovar también este año los puestos de María
Teresa González y José Mayans (FPV-PJ por Formosa); de Walter Barrionuevo y
Liliana Fellner (FPV-Jujuy); de Ruperto Godoy y Marina Riofrio (FPV-PJ por San
Juan); de Daniel Pérsico (FPV-PJ por San Luis); de Hilda Aguirre, Teresita Luna
y Carlos Menem (FPV-PJ-La Rioja); de Virginia García y María Ester Labado
(FPV-Santa Cruz), y de Juan Irrazabal (FPV-Misiones) y Salvador Cabral (Frente
Renovador de la Concordia-FPV Misiones).
De todos ellos, sólo Menem, Mayans y Labado expresaron
abiertamente hasta el momento sus intenciones de competir por la renovación de
sus bancas. Fellner afirmó que sería candidata por Jujuy pero no aclaró si
buscará quedarse en el Senado o irá por Diputados.
La misionera Sandra Giménez que ingresó en 2011 al bloque
del Frente para la Victoria y dejó la bancada tras la derrota del kirchnerismo
en las elecciones de 2015 aunque se ubicó como opositora a Cambiemos, también
deberá poner en juego su lugar.
El ex presidente Menem, de 86 años y senador desde 2005, aún
aguarda una definición de la justicia electoral para su ya anunciada
precandidatura a senador por el PJ debido a que esta semana la Cámara de
Casación confirmó la condena de siete años de prisión en su contra por el
contrabando de armas a Croacia y Ecuador. Si esa condena queda firme podría
perder sus fueros.
En San Luis, el peronismo disidente ya definió que otro ex
presidente, el puntano Adolfo Rodríguez Saá, peleará para renovar su mandato,
en la que sería su tercera temporada en el Senado, ya que asumió en 2005.
Su coequiper, la decana de los senadores, Liliana Negre de
Alonso, quien llegó a su banca en 1998, no confirmó si dará nuevamente pelea
para quedarse en la Cámara.
Por el oficialismo, Luis Naidenoff (UCR-Formosa) irá por su
reelección, al igual que la jujeña Silvia Giacoppo (UCR) y el recientemente
incorporado a Cambiemos, Roberto Basualdo (PJ-San Juan) mientras que Alfredo
Martínez, (UCR-Santa Cruz) dejará su banca para que el ahora diputado nacional
y presidente de la UCR de Santa Cruz, Eduardo Costa, de la batalla por ese
lugar.
En las elecciones de hace seis años el FPV obtuvo la
victoria en todos los distritos en los que participó, a excepción de San Luis.
Dentro del PJ, es el FPV el que más bancas arriesga en octubre.
Cambiemos se encuentra esta vez en una posición más cómoda
ya que tiene poco para perder y mucho para ganar. Sólo apuesta cuatro bancas y
aspira a sumar más a su bloque de actualmente 17 senadores. "El
kirchnerismo extremo va a perder bancas y nosotros vamos a sumar en al menos
cinco provincias, incluida Buenos Aires", vaticinó, optimista, el
presidente del Senado, Federico Pinedo.
Fuente: Télam