Increíble, pariente de Peña justificó venta de huesos de pollo

Increíblemente, el dueño de los supermercados La Anónima, que es tío de Marcos Peña, justificó la venta huesos de pollo argumentando que se los usa como “saborizante”, y hasta afirmó: “¿Por qué los tengo que regalar?”.
jueves, 29 de junio de 2017 20:38
jueves, 29 de junio de 2017 20:38

De esta forma respondió Federico Braun, pariente del secretario general de la Presidencia Marcos Peña y del secretario de Comercio, Miguel Braun, que además es titular de una de las cadenas de supermercados más grandes del país "La Anóninma”, para responder a los cuestionamientos de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner..

Cristina, hoy precandidata a senadora por Unidad Ciudadana en la provincia de Buenos Aires, publicó en Twitter una fotografía de una bandeja del supermercado La Anónima que contiene "huesos pelados de pollo" a "casi 15 pesos" el kilo.

La Anónima es la cadena de supermercados de mayor presencia en el sur del país y su paquete accionario pertenece a la familia Braun, aunque no al secretario de Comercio Miguel Braun, primo del jefe de gabinete Marcos Peña, quien previo a asumir renunció a su parte.

"Lo que estás viendo es una clásica bandejita de las que podes encontrar en las góndolas de un supermercado...En este caso es la tristemente célebre La Anónima que vende huesos pelados de pollo. 310 gr a 4,62 pesos. El kg de nada, casi 15 pesos", alertó la ex mandataria.

"Gobierno de pocos y para pocos. Así no se puede vivir", sentenció y planteó el hashtag "#AsíNoSePuedeSeguir".

Ensayando una respuesta a la ex mandataria, el dueño de La Anónima, Federico Braun, increíblemente defendió la venta de huesos de pollo, argumentando que es un producto "buscado como saborizante por parte de los especialistas de cocina".

"No es que lo hagan todos pero lo hacen muchos" continuó el empresario, agregando que "en la búsqueda de aprovechar en el buen sentido toda la parte del animal, nosotros tenemos un trozadero de pollo desde varios años y es una demanda y la gente se lo lleva, es nuestra función darle a los clientes lo que nos piden".

Y añadió: "Lo mismo que con el animal vacuno, hasta se vende el cebo, hueso, se exporta a Japón el rabo. Uno lo que tiene que hacer es maximizar el valor, después vemos el margen, si yo pudiendo cobrar algo porque hay gente que lo demanda lo regalo no tiene sentido, lo que estamos haciendo es lógico".

"Hay un consumidor de una cosa y un consumidor de otra. ¿Por qué tengo que regalar?, lo que se busca es optimizar el valor, olvídese del precio. La carcasa de pollo tiene una demanda y es lógico. Hacemos el trozado de pollo para que cada cliente tome lo que quiera, uno busca una buena ecuación de precio-valor. No tiene lógica regalar algo que para muchos tiene valor y no poder bajarle un poquito el precio a otras cosas que tiene valor para otras personas", continuó argumentando Braun.

Cuando le preguntaron si alguna vez lo había consumido, respondió: "No lo sé, vine a descubrir por este debate público ridículo, que el hueso de pollo tiene una gran cantidad de virtudes como saborizante. Métase en internet y las va a descubrir".