Según un estudio de la Universidad Católica Argentina (UCA),
7,6 millones de chicos sufren carencias estructurales en el país, es decir,
casi seis de cada diez chicos menores de 18 años son pobres, una cifra igual a
la que se calculaba en 2015 pero menor a la del 2010, donde la estadística
marcaba un 63,7%.
De acuerdo con estos datos publicados en el Estudio del
Barómetro de la Deuda Social de la Infancia, correspondiente a 2016,
prácticamente el 59% no cubre las necesidades básicas como alimentación
adecuada, vivienda, educación y asistencia médica.
Los números difieren de los publicados por el INDEC, que
calcula que para el segundo semestre del 2016 el 45,8% de los chicos vive en
hogares cuyos ingresos están por debajo de la línea de pobreza (medido sólo por
el ingreso familiar).
Por otro lado, en este mismo informe, la tasa de jóvenes con
privaciones extremas bajó entre 2015 y 2016 del 15,9 al 14,8.
Del análisis de los derechos básicos, los números más
preocupantes corresponden a los indicadores que miden el acceso a la vivienda y
a la salud, donde las privaciones llegan al 25,2% y 22,7%, respectivamente.
Luego aparecen las carencias en acceso a la información, un 18,8% y en
saneamiento, que marcan un 17,8%. En educación llegan al 15,4 por ciento y un
8,7% no accede a una alimentación adecuada.
"El Observatorio de la Deuda Social Argentina propone
un índice de medición de las privaciones en el espacio de los derechos de los
niños y las niñas, y para su cálculo se vale de tres propuestas desarrolladas
por la Universidad de Bristol, el Oxford Poverty and Human Development
Initiative (OPHI) y la contribución de UNICEF conocida como Multiple
Overlapping Deprivation Analysis (MODA)", explicaron en la UCA.
Según adelantó el diario La Nación, se repiten los datos que
reflejaba el informe en 2015 pero son menores que en 2010, cuando el porcentaje
de chicos con carencias estructurales representaba el 63,7%.