Esta brutal agresión al pueblo trabajador no es casualidad ni un error metodológico, sino la organizada, sincronizada y repetida modalidad de actuación del gobierno "macrista”, a través de sus fuerzas de seguridad, con una Justicia dependiente y obediente del poder político, para garantizar y asegurar las pretensiones de los más poderosos, aunque ello implique apalear o atacar con gases a indefensos trabajadores, que lo único que procuraban era seguir trabajando.
Esta es la realidad de la Argentina de Macri, que se reitera en favor de los más que tienen, como un gobierno para los ricos y, si es necesario recurriendo hasta la represión de las fuerzas de seguridad para aplicar el ajuste a los trabajadores, como lo hicieron hoy.
¿Qué avaló hoy la gestión "macrista”, con la pública y descarada adhesión de la Secretaria de Seguridad, Patricia Bullrich?. La protección de los intereses de una empresa estadounidense, que le conviene importar sus productos fabricados en Chile, a cambio del despido de 600 empleados argentinos.
Esa es la Argentina que quieren Macri y su gobierno, y lo exhiben impúdica y descaradamente en vísperas de elecciones nacionales para que nadie se equivoque cuando tenga que votar en las PASO o en octubre para renovar legisladores. Quien reclame por sus derechos, sobre todo trabajadores, será ferozmente reprimido.
Y serán desapoderados de sus conquistas como ya lo están padeciendo por jubilados sin remedios gratuitos, los discapacitados que se quedaron sin subsidios, o los estudiantes a los que dejaron sin planes Progresar; mientras favorecieron con la quita de las retenciones a los oligarcas del agro y las multinacionales mineras.
En paralelo, el gobierno de Macri habilitó los más gravosos y espantosos aumentos en las tarifas de electricidad, el gas, el agua, y los combustibles, que están transformando en inviables a los más mínimos emprendimiento pyme, con su inevitable correlato de centenares de miles de despidos. O abriendo, sin ningún control, las importaciones de todo tipo de mercaderías, que hoy tienen en jaque cuando no en la quiebra a miles los productores locales del rubro textil, del cuero, los juguetes y distintos segmentos de la alimentación, como le ocurre hoy a los empleados de PepsiCo.
Ante semejante y insensible atropello, las organizaciones obreras de Catamarca, ratificamos nuestra solidaridad con los compañeros de PepsiCo, repudiamos el accionar perverso de la represión indiscriminada y violenta de las fuerzas de seguridad, y llamamos a la unidad de todos los trabajadores catamarqueños, para estar alertas y atentos ante este nuevo atropello en contra de los derechos laborales que sufre la Argentina.
Pedro Armando
Carrizo, secretario general CGT Catamarca
Roberto Antonio
González, secretario general 62 Organizaciones de Trabajadores Peronistas
Gustavo Carrizo,
secretario general Juventud Sindical
Peronista.