miércoles, 19 de julio de 2017
12:49
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El pedido del fiscal federal Carlos Stornelli para desaforar y detener a Julio De Vido, sumado al clima electoral, generaron en la Cámara de Diputados un sinfín de maniobras, especulaciones y acusaciones que concluyeron en la reunión de la comisión de Asuntos Institucionales, presidida por Pablo Tonelli (PRO). Ya comenzaron a discutirse los cuatro proyectos -tres de Cambiemos- para excluir al ex ministro de Planificación durante el kirchnerismo de la Cámara baja por "inhabilidad moral" y hay acuerdo entre Cambiemos y el massismo para poder llevar el debate así al recinto.
Si bien son cuatro las normas que se impulsan, en Cambiemos se centraron en la presentada por Elisa Carrió, que fue a la reunión aunque no es miembro de la comisión. Por su parte, Julio De Vido no acudió al debate y presentó un descargo previo, en el que aseguró sentirse víctima de una de las persecuciones más sistemática, injusta y meticulosamente organizada".
"Es un escándalo moral que un hombre procesado en un juicio por 51 muertes permanezca en el Congreso", dijo Carrió durante su intervención.
Y agregó: "El juez Ercolini no actuó nunca. Esperamos un procesamiento durante diez años. Tuvimos paciencia y perseverancia. El dinero que está en manos de quienes lo dirigieron es el que le falta a los pobres. Destruyeron la Argentina y dejaron a un país con un 30% de pobres".
La tensión comenzó a vivirse desde el inicio del debate. Desde el Frente para la Victoria se le solicitó a Tonelli que se leyera la nota enviada a De Vido. Supuestamente, en la misma no se le indicaba que estuviera citado. El presidente se negó a hacerlo.
"A criterio de la Comisión, fue debidamente notificado. Su presentación (el descargo) corrobora esto", afirmó Tonelli.
Luego, el pasar de las intervenciones de los diferentes bloques registró desde chicanas e interrupciones hasta discusiones breves entre los representantes.
De conseguir el dictamen de mayoría, el debate pasará al recinto, en donde el oficialismo deberá contar con dos tercios de los presentes para que finalmente De Vido no sea más miembro del cuerpo.
A priori son 14 los diputados de Cambiemos que integran la comisión. Pero dos de ellos, Ricardo Alfonsín y Carla Carrizo (UCR), ya adelantaron que no están de acuerdo con expulsar al ex funcionario por "inhabilidad moral", sino que buscan su desafuero por "delitos contra la administración pública". A pesar de esto, fuentes del interbloque confiaron a Infobae que no descartan que ambos legisladores acompañen con disidencia parcial y de este modo no impedirían que llegue a la Cámara.
Sobre esto, Daniel Lipovetzky (PRO) explicó a este medio que "hay optimismo" para conseguir dictamen y argumentó que "están dadas las condiciones" porque los antecedentes los favorecen: "Diputados fueron apartados por causas menos graves. De Vido debe ser el diputado con más causas por delitos en la historia de la Cámara".
El rol del massismo, agrupado en el interbloque Una Nueva Argentina (UNA), es determinante. Los seis miembros de la comisión, entre ellos Graciela Camaño y Margarita Stolbizer, se reunieron previo al debate para definir la postura, Si bien en un principio no había "un criterio unánime", Infobae pudo saber que apoyarán la exclusión, siempre y cuando se respetaran los derechos constitucionales.
En una de sus primeras intervenciones, Graciela Camaño le preguntó al presidente: "Es importante que no existan dudas. Una cosa es que haya sido citado y otra es que haya sido citado por estar vinculado al proyecto. ¿En carácter de qué fue citado?".
La intención del massismo era, desde un principio, pedir la suspensión de De Vido y así lo plasmaron en un proyecto presentado por Julio Raffo. Sin embargo, tampoco querían arriesgarse a quedar como la bancada que defendió al ex ministro de Cristina y Néstor Kirchner.
Antes de comenzar el debate, en Cambiemos se admitía no tener en claro cómo jugarían los diputados que responden a Sergio Massa porque el diálogo entre ambos bloques quedó desgastado luego de las acusaciones cruzadas en la fallida sesión del Frente Renovador para que Diputados acepte votar la quita de sus fueros.
El bloque Justicialista de Diego Bossio tiene solo dos integrantes en Asuntos Constitucionales: Javier David y Pablo Kosiner, que no adelantaron cómo votarán. Hoy se reunieron a las 9:30 y dejarán la postura clara. Su posición desde el principio es apoyar el desafuero de De Vido pero "cumpliendo la ley", es decir, que un juez lo ordene. Alegan que hacerlo por la metodología que propone Cambiemos no es el rol que le dan las facultades constitucionales al Congreso y que es "preocupante echar a alguien sin sentencia".
Pero al mismo tiempo reconocen que echarlo sentaría un "antecedente serio" porque no fue condenado. Además, no ven con buenos ojos debatir algo en el receso, porque no se votará en el recinto hasta que éste finalice: "No encuentran el rumbo sobre qué hacer con De Vido", resumieron.
Los que más tienen claro su postura son los del Frente para la Victoria, que firmará un dictamen de rechazo. Según explicó Diana Conti, vicepresidenta 1° de la comisión, al sitio Parlamentario, plantearán que ese cuerpo "no tiene acreditación que sostenga con verosimilitud la expulsión de De Vido". Además, otra carta del bloque kirchnerista es que los delitos por los que se lo acusan al ex ministro ocurrieron previo a que sea diputado, por lo que no cabría su expulsión en el artículo 66.
Otro argumento que esbozarán es que "los hechos que se invocan no han sido probados, por lo que al momento sólo consisten en acusaciones" y recurrirán -como de costumbre- a "una permanente persecución judicial, política y mediática contra determinados sectores de la oposición".
Más allá de cómo termine esta saga, en el Gobierno contemplan salir beneficiados: "Políticamente nos sirve. Si nos apoyan, avanzamos, y si no, los otros bloques quedarán pegados a un personaje como De Vido. Hay que ir a defender a De Vido", explicó un importante miembro parlamentario.
Otras propuestas
Además de la exclusión de De Vido, está en agenda discutir la regulación de la ley de fueros y dos proyectos de expulsión y suspensión presentados por Raffo y Carrizo para que la Justicia entregue copias de las causas en las que está involucrado el ex ministro.
Por su parte, Lipovetzky presentó una iniciativa para introducir la dispensa de los fueros, esto es, que cuando un diputado esté imputado por algún delito, le pueda pedir a la Cámara que lo dispense de usarlos. Esto debería ser aprobado por mayoría simple y no con dos tercios.