Gendarmería Nacional y la Justicia Federal asestaron un
golpe histórico al narcotráfico. Las tareas investigativas de meses arrojaron
sus resultados positivos, que se tradujeron en el secuestro de casi dos
toneladas de cocaína, el cargamento más grande del que se tenga registro hasta
hoy en nuestra provincia.
Las fuerzas de seguridad venían trabajando sobre un posible
vuelo clandestino hacia territorio santiagueño, a partir de alertas de los
radares que se canalizaron desde Buenos Aires a las bases en nuestra provincia,
por lo que comunicaron de esta situación al juez federal Guillermo Molinari, el
cual ordenó que se desplieguen todas las unidades necesarias.
Móviles, camionetas y hasta el helicóptero de Gendarmería se
trasladaron hasta Los Pirpintos, departamento Copo, distante unos 400
kilómetros de esta ciudad.
Desde hace tres días se realizaban trabajos de vigilancia,
camuflados, por lo que ya se había detectado una casilla sospechosa.
Ayer, con las primeras luces del día, los efectivos que se
encontraban en el helicóptero divisaron una aeronave sospechosa. Mientras
intentaban aproximarse hacia ella, la nave desconocida hizo una brusca maniobra
bajando la altura de su vuelo y "bombardeó" varios bultos.
De inmediato, los gendarmes a bordo del helicóptero trataron
de salir en su persecución, pero lógicamente por velocidad les fue imposible.
Sin embargo, al pasar sobre la zona donde habían arrojado la carga, observaron
que había una camioneta y dos hombres, por lo que decidieron regresar e ir tras
ellos.
Durante varios minutos se dio una espectacular persecución.
La camioneta no detenía su marcha y el piloto del helicóptero tuvo que
maniobrar poniéndolo frente al vehículo y los efectivos dispararon con postas
de goma. De esa forma terminaron logrando que los dos ocupantes del rodado se
detuvieran en unos sembradíos y así fueron reducidos rápidamente.
Requisa
Con los dos sospechosos inmovilizados, los efectivos
requisaron la camioneta 4x4 color blanco marca Toyota. En la caja había 9
bultos de importantes proporciones, los cuales contenían a su vez panes de
cocaína.
Se estima que el peso total era de 300 kilogramos.
Los gendarmes identificaron a los dos hombres; uno de ellos
es oriundo de Chaco y el otro de Orán, Salta. Los uniformados habrían comenzado
a interrogar a los dos sujetos, los cuales trataban de negar lo innegable: la
vinculación con la carga.
Al revisar las prendas de vestir de los detenidos,
encontraron una llave. Rápidamente lo asociaron con la casilla que habían
divisado en el sector.
Comunicaron de la situación al Dr. Molinari, el cual
autorizó que se trasladaran hasta ese lugar y procedan a la requisa y el
secuestro de todo elemento que pudiera resultar valioso para la investigación.
Aún no sabían que allí estaría el grueso de la carga.
Campamento
Los efectivos aguardaron la llegada de los primeros
refuerzos y luego se dirigieron hacia el lugar donde se encontraba la casilla,
distante unos 4 mil metros, según confiaron altas fuentes ligadas al
procedimiento.
Al llegar, encontraron el campamento en medio de una zona
montuosa. Los apresados continuaban asegurando que no habían estado en ese
lugar. Sin embargo la llave que les habían secuestrado, era la que abría la
casilla.
Los uniformados comenzaron a recorrer el lugar. En el
interior del campamento encontraron celulares satelitales, documentación y
otros elementos importantes.
Cerca de la casilla había un tractor y junto a él una tolva.
Al inspeccionarla se llevaron una gran sorpresa; había otros 53 bultos de
idénticas características a los que fueron encontrados en la camioneta horas
antes.
La carga total se estima en más de 1.700 kilogramos, uno de
los más grandes de la historia de la provincia. Los secuestros y los detenidos
fueron trasladados en horas de la noche a Monte Quemado y se aguardaba su
llegada a Santiago hoy por la mañana.
Fuente: El Liberal