El ministro de la Producción, Andrés Díaz Cano, anticipó que los gobiernos de San Juan y Mendoza analizan nuevas medidas conjuntas para frenar la importación de vino, ante la apertura indiscriminada que dispuso el gobierno nacional de Mauricio Macri.
En lo que va de la vendimia ingresaron a la región 40 millones de litros desde Chile y temen que la cifra siga subiendo hasta los 100 millones.
Las operaciones conocidas hasta ahora, fueron concretadas
por lo menos por tres firmas, entre las que se encuentra RPB -uno de los
grandes fraccionadores- desde donde el gerente general del grupo Daniel Catalá,
le dijo al diario mendocino Los Andes, que la marca "apuró la compra a
granel en Chile". La misma publicación dio cuenta de que el gigante
vitivinícola Fecovita "habría importado 10 millones de litros" y que
otro grande, Peñaflor "está en tratativas para importar vino
español".
El ministro Díaz Cano recordó que tanto San Juan como Mendoza impusieron un tributo al litro de
vino importado, pero aún así no se frenó la maniobra de las grandes bodegas
que, ante el repunte de los precios en el mercado interno, podrían inundar con
caldos chilenos hasta forzar el mercado a la baja.
Rendidos ante la realidad, los gobiernos provinciales
analizan aplicar más tributos o incrementar los actuales, para dificultar la
importación de vinos, en medio de una política nacional de apertura sin
restricciones.
Díaz Cano lamentó que lleva más de un mes pidiéndole una audiencia al ministro de Producción de Nación, Francisco Cabrera, sin resultados. En ese esperado encuentro, el sanjuanino quiere volver a la carga para plantear los inconvenientes que genera el ingreso de vinos del exterior.