Este reclamo de los gobernadores aguarda un fallo favorable
de la Corte Suprema después de las elecciones de octubre sobre su reclamo de
actualizar el Fondo del Conurbano.
Los mandatarios pospusieron la reunión que iban a mantener
ayer martes en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) para definir una
estrategia común ante la previsible pérdida de recursos que significará para
las provincias la recomposición de los fondos que al inicio del alfonsinismo,
Buenos Aires cedió al interior.
Actualizado, el Fondo del Conurbano -el atajo ideado por
Menem y Duhalde para reponer los puntos de coparticipación que cedió la
provincia- representa una caja de 53 mil millones de pesos. Hoy la provincia
sólo recibe por ese concepto, la ridícula cifra de 650 millones. El Fondo se
congeló en 1997, ante el agravamiento del déficit de la etapa final del
menemismo. Pero claro, en aquellos años eran pesos convertibles.
Antes de emitir un fallo el máximo Tribunal pidió un
descargo a los fiscales de Estado de las provincias y esta tarde iban a ultimar
los detalles para presentar escritos similares.
Una gestión de Gustavo Lopetegui logró demorar la definición
de la Corte hasta después de las elecciones y provocó la furia de Vidal, porque
esperaba usar el fallo como un trofeo electoral.
Pero Macri priorizó la relación con los gobernadores que no
están en condiciones de soportar una merma de los recursos y ya planean
contraataques posibles.
El cuidado de Lopetegui no fue caprichoso, la avanzada de
Vidal ya generó tensión incluso con los gobernadores de Cambiemos: El lunes
pasado, el mendocino Alfredo Cornejo ordenó a su ministro de Gobierno, Dalmiro
Garay, elaborar una denuncia contra el reclamo de Vidal y estimó que de
prosperar el reclamo su provincia perderá unos 2.700 millones de pesos por año.
Sin embargo, después de octubre la discusión promete tomar
temperatura, porque se empalma con una convicción de Macri: Las provincias
gastan mucho y mal. Este miércoles lo insinuó en su discurso ante el gabinete
ampliado, en el que elogió los esfuerzos del ministro de Hacienda, Nicolás
Dujovne, para reducir los gastos.
Dujovne es además el encargado de diseñar la reforma
tributaria del Gobierno que planteará una reducción de tributos provinciales
como ingresos brutos.
Uno de los reclamos será la coparticipación plena del
impuesto al cheque, una de las mayores fuentes de recaudación del Gobierno, que
retiene el 70% y el resto lo suma al reparto con las provincias. Macri no
podría evitarlo, porque el impuesto vence a fin de año y el Congreso debe
definir si lo renueva o no. Y en qué condiciones.
Pero también pedirán coparticipar todos los ATN de manera
automática, una espléndida herramienta política que el Ministro del Interior de
turno reparte a gusto entre gobernadores e intendentes (ver recuadro). "Lo
usa para financiar a nuestros enemigos", repiten indignados los
mandatarios peronistas.
Los ATN se conforman con el 1% de la masa coparticipable
(una caja definida por ley, con porcentajes de la recaudación), el 2% del
Impuesto al Cheque y un fondo fijo. El año pasado alcanzó $ 22 mil millones. Y
los gobernadores peronistas dicen que vieron muy poco./LPO