Patagotitan superó todos los parámetros conocidos. Al elevar
su cuello, podía alcanzar una altura semejante al séptimo piso de un edificio.
Pero, más allá de sus medidas descomunales, representa un valor aún mayor para
los científicos, porque se encontraron al menos seis ejemplares de esta nueva
especie y se pudo reconstruir la mayor parte de su cuerpo.
El paleontólogo del Museo Egidio Feruglio (MEF) y del
CONICET José Luis Carballido comentó a la Agencia CTyS-UNLaM que "se encontró la
mitad del cuello, ocho o nueve vértebras dorsales, el sacro, más de 30
vértebras caudales, escápulas, coracoides, costillas, el húmero, el pubis, el
fémur, por lo que pudimos hacer una reconstrucción tridimensional de su cuerpo
y una estimación muy precisa de cuánto pudo pesar en vida”.
"Es súper interesante
este hallazgo, porque los restos que se habían encontrado de estos dinosaurios
herbívoros gigantes de la Patagonia eran fragmentarios, siquiera teníamos de
ellos un fémur y un húmero, que son los huesos que se suelen utilizar para
establecer la masa corporal de los animales extintos”, explicó el autor
principal del estudio publicado hace instantes en la revista científica
Proceedings of the Royal Society.
Con este descubrimiento en la localidad La Flecha, a 260
kilómetros al oeste de Trelew, provincia de Chubut, los paleontólogos no solo
pudieron establecer con precisión la masa corporal de esta nueva especie a la
que bautizaron como Patagotitan, sino que también pudieron determinar las
relaciones de parentesco con otros titanosaurios gigantes que hubo en la
Patagonia.
El doctor Diego Pol del MEF y del CONICET aseguró que "el
estudio de la anatomía y las comparaciones que llevamos a cabo reveló
similitudes notables en las vértebras de Patagotitan con otros gigantes
encontrados en Patagonia, tales como Argentinosaurus y Puertasaurus, que
estaban también entre los dinosaurios más grandes conocidos. Estas otras dos
especies, sin embargo, eran varios millones de años más modernas que el
Patagotitan”
"Realizamos un estudio filogenético, que consta de un
análisis computacional de las diferentes similitudes y diferencias anatómicas
de las especies de titanosaurios, el cual es un paso indispensable para
comprender la evolución de este fantástico grupo de dinosaurios”, aseguró Pol.
Y agregó: "Este análisis confirmó las sospechas y conocer tantos detalles de la
anatomía de Patagotitan fue una pieza clave para unir muchas fragmentos de un
gran rompecabezas".
Carballido explicó que "como todas estas especies gigantescas
de la Patagonia estaban muy emparentadas, relacionadas, al saber cuánto medía
el Patagotitán, pudimos aproximarnos a saber cuánto midieron el
Argentinosaurus, el Puertasaurus y el Futalognkosaurus”.
"Todas estas otras
especies también tenían dimensiones descomunales, apenas un cinco o diez por
ciento menores que el Patagotitan”, mencionó Carballido. En efecto, los
científicos tratan de interpretar por qué los titanosaurios desarrollaron
formas tan gigantes hacía fines del Cretácico inferior y comienzos del
Cretácico superior, hace unos 100 millones de años, en la Patagonia argentina.
La Patagonia, tierra de titanosaurios gigantes
Los titanosaurios se originaron a fines del período
Jurásico, hace unos 140 millones de años, y mantuvieron su existencia hasta la
extinción masiva de dinosaurios que se produjo hace 65 millones de años.
Durante ese período, lograron diversificarse por todos los continentes, incluso
por la Antártida.
Se conocen más de noventa géneros de titanosaurios, algunos
de los cuales eran "pequeños”, de apenas 15 toneladas; otros, medianos, en
tanto que las formas más gigantescas se desarrollaron en la Patagonia.
El doctor José Luis Carballido comentó que "se produjo un
evento muy marcado de gigantismo, por el que algunas especies llegaron a
multiplicar su tamaño, lo que implica un cambio evolutivo muy importante”.
Ser gigante es una ventaja para defenderse de los
predadores, pero también representa una dificultad, porque no es fácil saciar
un cuerpo de 70 toneladas. No obstante, este proceso de gigantismo coincidió
con una serie de cambios climáticos que podrían haber propiciado este aumento
de tamaño, como una temperatura más cálida en el Planeta y el surgimiento de
las angioespermas (plantas con flor).
Sin embargo, no hay registros de un gigantismo tan extremo
en otras partes del mundo. En tanto, el doctor Carballido explicó a la Agencia
CTyS-UNLaM que el cuerpo de estos saurópodos gigantes estaba adaptado para
consumir una gran cantidad de alimento sin gastar demasiada energía.
"El elefante, que es el animal terrestre más grande de la
actualidad, pasa todo el día masticando para poder ingerir el alimento que le
es necesario, por lo que los titanosaurios gigantes simplemente cortaban las
ramas con los dientes y tragaban, sin masticar, y eso les permitía ingerir
mucho más”, relató el especialista.
Se desconoce el mecanismo interno por el cual estos animales
procesaban la comida, pero, el hecho de
que tuvieran una cabeza pequeña y un cuello largo, fue otro de los factores que
habría permitido su gigantismo.
"Consideramos que el largo del cuello les permitía ingerir
gran cantidad de alimento sin tener que desplazar su cuerpo de 70 toneladas, lo
que le representaría un gran gasto de energía”, analizó Carballido. Y añadió:
"Asimismo, el largo de la cola les permitiría balancear su cuerpo y darse
equilibrio”.
Si bien se encontraron seis ejemplares de esta nueva especie
gigantesca en La Flecha, no hay evidencia para asegurar que el Patagotitan se
desplazara en manada. Cada año, durante la temporada de primavera-verano, los
investigadores realizan nuevas campañas en busca de más fósiles que permitan
seguir reconstruyendo el período en el que reinaron los dinosaurios.
El doctor Diego Pol destacó: "Por suerte, trabajamos en un
región única en el mundo como la Patagonia, que no para de brindarnos nuevos
descubrimientos en cada temporada que realizamos expediciones, pero no
solamente de dinosaurios, sino también de plantas y de animales de diversos
tipos como los cocodrilos, las tortugas, lagartos y hasta los pequeños
mamíferos que vivían a la sombra de los gigantes como Patagotitan”.
Los primeros restos del Patagotitan fueron descubiertos en
2012 y, desde entonces, se inició un estudio interdisciplinario en el que
también participaron los investigadores Alejandro Otero del Museo de La Plata y
CONICET, los doctores Ignacio Cerda y Leonardo Salgado de la Universidad de Río
Negro y CONICET, Alberto Garrido del Museo Provincial de Ciencias Naturales
‘Juan Olsacher’, Jahan Ramezzani del
Instituto de Tecnología de Massachusetts y los doctores Néstor Cúneo y Marcelo
Krause del MEF y del CONICET.
Fuente: Agencia CTyS-UNLaM