El primero de los sismo fue de magnitud 6,8 en la escala
abierta de Richter y se localizó al siete kilómetros al oeste de Chiautla de
Tapia, en el central estado de Puebla.
El segundo, de 7.1 se produjo en Axochiapan. Ambos causaron
escenas de pánico justo cuanto se cumplen 32 años del poderoso terremoto que
dejó miles de muertes en la Ciudad de México.
Estos episodios se producen, además, luego de que el 7 de septiembre pasado un terremoto de 8,2
grados en la escala de Richter dejara un centenar de muertos, la mayor parte de
ellos en el estado de Oaxaca. Se trató de un sismo más fuerte que el del 19 de
septiembre de 1985, que devastó principalmente a la Ciudad de México.
El presidente Enrique Peña Nieto anunció que ya ordenó la instalación del comité de emergencia.