Cinco deportistas encontraron la muerte en la ruta 34
después de que el automóvil en el que viajaban se estrellara contra un camión
que avanzaba en sentido contrario. Tras el violento impacto, el rodado menor se
prendió fuego en cuestión de segundos, los ocupantes no pudieron salir a tiempo
y murieron calcinados.
La tragedia vuelve a decir presente en la arteria conocida
como "la ruta de la muerte". El siniestro se registró ayer alrededor
de las 14 y enlutó al mundo deportivo de todo el país.
De acuerdo con las fuentes, el accidente se produjo en la
mencionada ruta, a la altura de la localidad de Casares, distante unos 25
kilómetros de Pinto, departamento Aguirre y a unos 200 de la capital
santiagueña.
Un camión Ford Cargo 915 regresaba desde Salta a Buenos
Aires al mando de Luis Edgardo Bernhardt, quien viajaba acompañado por Luis
Valdez, ambos residentes en Hurlingham, provincia de Buenos Aires.
De repente, un automóvil Chevrolet Corsa azul que circulaba
en sentido contrario habría realizado una brusca maniobra, mordió la banquina y
luego se cruzó de carril.
Bernhardt no habría tenido tiempo de reaccionar y se produjo
la fuerte colisión. Tras el impacto el chofer del camión intentó frenar y
arrastró varios metros al automóvil.
Desesperación
Producto del choque, el auto quedó abollado y prácticamente
aplastado por el camión; al mismo tiempo el pesado transporte quedó destruido
en la parte frontal baja.
De acuerdo con los testimonios recabados, apenas unos
segundos después del impacto, el rodado menor comenzó a prenderse fuego y se
vivieron momentos dramáticos.
Las llamas se extendieron rápidamente tomando todo el
vehículo. Sus ocupantes quedaron atrapados e imposibilitados de salir porque el
auto estaba destrozado y los hierros retorcidos se los impedían.
Distinta fue la suerte de los camioneros, los cuales
intentaron abrir las puertas, pero éstas quedaron trabadas tras el choque, por
lo que destruyeron el parabrisas y antes de que el fuego los alcanzara,
salieron por allí y lograron salvar sus vidas.
No obstante, Bernhardt y Valdez fueron trasladados al
hospital zonal de Pinto para corroborar que no presentaban lesiones de mayor
consideración.
Circunstanciales transeúntes detuvieron su marcha y trataron
de auxiliar a las víctimas, pero los esfuerzos fueron inútiles, ya que el fuego
hacía imposible acercarse y no dio chances a los deportistas.
Horror
Personal policial de Pinto, de la Departamental 14, de la
División Criminalística y efectivos de Bomberos de Añatuya acudieron al lugar.
Los rescatistas primero sofocaron las llamas de los dos
vehículos, los cuales fueron consumidos en su totalidad. Luego comenzaría la
peor parte: rescatar los cadáveres.
Durante la tarea de los socorristas se vivieron momentos
dramáticos. A un grupo de amigos de las víctimas que viajaba en otro vehículo y
que se había adelantado al de los fallecidos, les resultó extraño que no se
podían comunicar y decidieron regresar sobre sus pasos.
Al llegar al lugar del siniestro se encontraron con el
dantesco escenario y lo único que pudieron hacer fue colaborar con la
identificación de los fallecidos.
Los Bomberos extrajeron del automóvil cinco cadáveres, los
cuales fueron identificados luego como Alejandra Rubio, tricampeona mundial de
fisicoculturismo y conductora del vehículo; Elías Torres, Daniel Montivero,
Emanuel Villalba y Guadalupe David.
La fiscal de turno en Añatuya, Dra. Andrea Darwich, ordenó
que se realicen las pericias correspondientes para esclarecer las causas del
siniestro. Además, dispuso el secuestro de los vehículos, entrevistas a los
sobrevivientes y testimonios de testigos, mientras que ordenó luego la entrega
de los cadáveres a los familiares. Anoche, los devastados parientes pisaron
suelo santiagueño para terminar con los trámites y despedir a sus seres
queridos.
Fuente: El Liberal