Según el relevamiento nacional, realizado por el observatorio de la organización a partir de publicaciones en medios gráficos y digitales entre el 1 de enero y el 20 de mayo, se comete "un femicidio cada 33 horas", estadística que ya dejó a unos "80 niños sin sus madres".
De ese total, "89 fueron femicidios, en cuatro casos mataron a la hija de la mujer y en otros cinco al hijo varón (femicidio vinculado), y por último hubo dos travesticidios", detalló el informe de MuMalá.
"Las MuMalá seguimos exigiendo al Estado Nacional la declaración de la #EmergenciaNiUnaMenos. Advertimos que vemos recrudecida la violencia hacia las mujeres y disidencias", reclamó la organización.
Según el relevamiento, en el 39% de los casos el femicida era pareja de la víctima, en el 25% una ex pareja, en el 17% un conocido, en el 11% un familiar y en el 7% un desconocido, mientras que el 1% restante "no presentó datos".
Con respecto a la "modalidad del femicidio", las armas blancas y las de fuego fueron elegidas en ambos casos en un 29%, seguidas por "golpes" (15%), "asfixia" (15%), "quemadas" (8%) y "envenenadas, torturadas o con caídas de altura" (4%).
"Nuestro domicilio sigue siendo el lugar más inseguro para nosotras, ya que un 46% de esos femicidios ocurrió en la vivienda de la víctima", precisó MuMalá.
Las mujeres tenían en un 45% de los casos entre 19 y 40 años, mientras que el 13% de ellas había denunciado a su agresor y el 7% tenía restricción de contacto o perimetral.
Además, un 11% de las víctimas tenía menos de 15 años, y un 8% estaba embarazada.
Con respecto al agresor, el 22% se suicidó, mientras que un 10% pertenecía a alguna fuerza de seguridad, completó MuMalá.