Un juez del Supremo Tribunal Federal de Brasil anuló cuatro procesos en los que el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva fue condenado por corrupción en la Operación Lava Jato en Curitiba, permitiéndole inmediatamente al líder del Partido de los Trabajadores volver a disputar una elección.
El ministro de la corte Edson Fachin declaró “incompetente” al tribunal federal de Curitiba, que en el pasado tuvo a Sergio Moro como titular y juzgó a Lula en los casos del tríplex de Guarujá, del sitio de Atibiaia y dos casos al instituto Lula, vinculados a donaciones y a la cesión de un terreno.
Tras la decisión, una medida cautelar, Lula recuperó inmediatamente sus derechos políticos, lo que le permitiría competir electoralmente en 2022, en unas elecciones en las que se espera que el presidente brasileño Jair Bolsonaro busque la reelección.
La defensa de Lula venía alegando ante la Corte que las demandas contra Lula estaban contaminadas, en parte, debido a la parcialidad de los fiscales y de Moro en el manejo de las investigaciones.
El juez determinó que los procesos deben pasar a un fuero en el distrito federal, Brasilia, donde un juez tendrá que decidir si las condenas serán convalidadas o no. Además, podrá decidir reaprovechar las pruebas o descartarlas.
El magistrado entendió que los casos en los que el líder del PT fue juzgado no tienen relación directa con la petrolera Petrobras y, por lo tanto, no podrían haber sido juzgados en Curitiba.
“En el contexto de la macrocorrupción política, tan importante como ser imparcial es ser apartidario”, afirmó el juez, cuya decisión lunes no necesita ser refrendada por más jueces.
La decisión generó la caída automática de un hábeas corpus presentado por la defensa de Lula contra el accionar de Moro cuestionado por supuesta “parcialidad”, debido a que fue el juez fue declarado incompetente en los procesos.
“La decisión que afirma la incompetencia de la justicia federal de Curitiba es un reconocimiento de que siempre estuvimos correctos en esta larga batalla jurídica”, reaccionó el expresidente del PT.
Lula gobernó la mayor economía de América Latina entre 2003 y 2011. Fue encarcelado en 2018 y pese a haberse proclamado candidato del PT ese año no pudo competir debido a la “Ley de Ficha Limpia”, que impide a condenados por un tribunal colegiado competir en una elección.
El izquierdista, de 75 años, salió de la cárcel a fines de 2019 y se ha mantenido como uno de los políticos más populares de Brasil.