Cafeteras, poltronas, lámparas, jarrones, sillas y máquinas de escribir portátiles como la inolvidable Lettera 22 son parte de la muestra "Diseño italiano" que se presenta en el Museo Nacional de Arte Decorativo hasta el 29 de enero, donde los hitos de la creatividad italiana que van desde la posguerra a la actualidad establecen un diálogo entre diseños de ambos países, así como dan lugar a las emociones que surgen ante esos objetos cotidianos que trascienden lo utilitario y tocan recónditos recuerdos.

Bajo el título "Diseño italiano. La belleza de lo cotidiano entre Italia y Argentina", la exposición curada por una arquitecta y especialista en diseño, la italiana Silvana Annicchiarico, se aloja en cuatro de las salas del museo hasta fines de enero y es organizada por el Instituto Italiano de Cultura de Buenos Aires bajo la coordinación general de su directora, Donatella Cannova, junto al museo nacional fundado en 1937.
"Esta exposición es el fruto de un trabajo en equipo internacional, esta noche celebramos el trabajo de equipo entre Italia y Argentina y fue posible gracias a que mucha gente colaboró", dijo la directora del Museo Decorativo al inicio del acto inaugural.
Precisamente la Lettera 22, la máquina de escribir portátil de Olivetti creada por Marcello Nizzoli y Giuseppe Beccio en 1950, inaugura un recorrido en el gran hall del palacio que invita a detenerse en cada una de las piezas, apreciarlas y leer la explicación precisa que contextualiza un modo de usar y sentir de objetos que representan historias compartidas.

Sillones, sillas, percheros, estanterías, contenedores apilables, sillones, radios, televisores, máquinas de escribir, lámparas, cafeteras, jarrones, exprimidores, relojes, radios, ventiladores, entre otros utilitarios, dan cuenta de una historia de materialidades y usos, en un solo espacio en exhibición cuyo diseño de montaje estuvo a cargo de Bruno Morello.
La muestra, que expone numerosos objetos de diseño industrial italiano en una cronología que marca distintos hitos históricos desde la posguerra a nuestros días, dialoga a su vez con otros de producción nacional en un contrapunto que permite encontrar semejanzas y diferencias.
El tránsito de una Italia que sale derrotada de la Segunda Guerra Mundial y se instala como potente país industrial, aunque permeable al devenir histórico globalizado, marca una forma especial de concebir el diseño en un rol democratizador.
"Este es un proyecto que realmente ha sido la interacción de muchas instituciones; esta muestra es un recorrido histórico que va desde la pos guerra, desde 1945 a nuestros días. Haciendo este recorrido el visitante va a poder ver cómo los italianos han habitado sus casas, han iluminado sus casas, han alivianado el cansancio posterior en sus hogares en la utilización de los objetos domésticos más habituales. Espero que al salir de esta muestra, también se queden con interrogantes porque no son simplemente objetos que responden a funciones, sino que son objetos que han interpretado también sueños", expresó la curadora de la muestra, Silvana Annicchiarico.

En la selección de piezas están la icónica lámpara Pipistrello de Gae Aulenti, el sillón Proust de Alessandro Mendini o la cafetera "Napoletana" ´de Riccardo Dalisi, la radio portátil de Zanuso y Richard Zapper (1964), o Cactus, un perchero que oficia de escultura con su verde intenso creado por Franco Mello y Guido Drocco (1972), entre otros diseños que juegan e investigan sobre la innovación de materiales y configuran un modo de habitar.
Aunque también son impactantes "Primates" (2017), unos jarrones policromos diseñados por Elena Salmistraro o el juego infantil "16 animali" de Enzo Mari (1957), los vasos "Smoke" de Joe Colombo, los sacacorchos "Anna G." (1994) de Cavatappi y Alessandro Mendini, o en un extasiante rojo el asiento Tatlin (1989) de Mario Cananzi y Roberto Semprini inspirado en la torre constructivista de Vladimir Tatlin, o la "Superonda" (1967), "uno de los ejemplos más provocadores de rebeldía contra el establishment y el buen diseño de los Archizoom Associati que puede usarse como "diván, sillón, base de apoyo o escultura", entre otros.
Una particularidad de esta exposición de diseño es la coexistencia con pinturas, tapices, estatuas, mobiliario y demás objetos del propio palacio, que se ubican como abrazando esta muestra de 58 objetos de diseño italiano y 20 piezas argentinas pertenecientes al acervo del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, en una suerte de diálogo ampliado.
Entre los diseños argentinos, situados junto a los italianos, están "Torres azules" (1969) del diseñador "pop" Edgardo Giménez, la silla "Alunizaje" de Guillermo Eirin y Horario Baliero con su "La compañía", un sillón de mimbre y hierro. También la silla S522 creada para Harpa de Leonardo Aizemberg y José Luis Pastor, en mimbre y madera, objeto muy presente en las casas argentinas. Y otros diseñadores presentes son Reinaldo Leiro con su espejo "Blancanieves" (1982), el televisor de carcasa roja de Roberto Napoli, y piezas de Ricardo Blanco, Herman Loos y Susi Aczel.
Por otro lado, las cinco secciones que ocupan los espacios centrales de las cuatro salas que albergan la muestra son "La posguerra, la reconstrucción y el boom económico (1945-1963)"; "La democracia objetual y los fetiches del consumo (1964-1972)"; "La crisis y la comunicación de las emociones (1973-1983)"; "Después de la modernidad (1984-1998)"; y por último, "El nuevo milenio y el diseño como profesión de masas" (1998-2022), que expande el concepto de trabajo del diseño.

Esta muestra podrá visitarse hasta el 29 de enero 2023 con entrada libre y gratuita, de miércoles a domingos de 13 a 19 h en Avenida del Libertador 1902, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.