La dictadura militar inició en Argentina entre los años 1976 y 1983 constituyendo a un régimen que ha sido calificado bajo la categoría de “terrorismo de Estado”, ya que se distingue de los gobiernos castrenses anteriores en el hecho de que en esta ocasión la represión contra la disidencia política implicó la participación del Estado en la construcción y adaptación de cientos de campos de detención, cautiverio y exterminio a lo largo del territorio argentino y en el que al margen del Estado de derecho fueron secuestradas, torturadas y sacrificadas miles de personas de manera clandestina.
La política castrense instrumentó tenaces condiciones de censura y autocensura para todos los medios y mostró un saldo de un poco más de 100 periodistas asesinados durante los primeros años del régimen.
Los militares usaron esta fotografía tan emblemática para lavar su imagen, el supuesto abrazo entre un policía y una madre de Plaza de Mayo durante la manifestación en Buenos Aires el 5 de octubre de 1982 se viralizó en los medios de comunicación de todo el mundo.
La imagen se publicó en medios locales e internacionales, acompañada por una potente frase. “Pacífica concentración en el centro”, tituló el diario Clarín. “En la foto, un oficial de Policía consuela a una de las manifestantes”, agregó.
La imagen fue galardonada con el Premio Rey de España. Y años después, ya en democracia, se descubrió que, en realidad, la mujer de la foto lo increpaba, gritando que la dejaran pasar y se abalanzó sobre el pecho del policía durante menos de un segundo, un gesto que quedó registrado por la cámara de Marcelo Ranea.
Los manifestantes pedían conocer el paradero de las miles de personas que habían sido detenidas y desaparecidas, entre ellas familiares, amigos, parejas, que nunca volvieron. El estado perpetró secuestros, torturas y asesinatos y la policía prohibió la protesta. La mayoría fueron asesinados con las manos atadas en la espalda.
La justicia declaró culpable al comisario Gallone por esos crímenes y lo condenó a cadena perpetua.