A mediados de este año, una película de terror invadió las salas de cine de Estados Unidos y Europa y protagonizó una importante campaña de marketing: prometía hacer que las personas vomitaran y se desmayaran viéndola en los cines. Se trata de Terrifier 2: el payaso asesino, que ahora tiene fecha de estreno en Argentina.
Luego de la primera entrega que se lanzó en 2016, el director Damien Leone vuelve a la pantalla grande para traer al payaso Art the Clown, que regresa al condado de Miles luego de ser resucitado. Con su llegada, el protagonista se propone cazar a una adolescente y a su hermano menor durante Halloween.
Como una suerte de inspiración en Michael Myers de Halloween de John Carpenter, el film es un slasher típico del cine de género que despertó críticas dentro de todo buenas, según el sitio especializado IMDb.
El reparto de Terrifier 2 cuenta con la participación de David Howard Thornton, Lauren LaVera, Elliott Fullam, Sarah Voigt, Kailey Hyman, Griffin Santopietro, Owen Myre, Casey Hartnett, Samantha Scaffidi, Felissa Rose, Tamara Glynn, Nedim Jahic, Jason Lively, Johnathan Davis, Charlie McElveen, Amelie McLain, Gilbrando Acevedo, Cory DuVal, Jackie Adragna.
Ya con el 2022 casi llegando a su fin, la cartelera del próximo año comienza a aparecer en los próximos estrenos. En ese sentido, Terrifier 2 se estrenará el 12 de enero en las salas de Argentina, y estima en sumarse a los films de terror que tuvieron gran presencia este último tiempo, como es el caso de Barbarian y Sonríe.
A la hora de su estreno en Estados Unidos, algunas escenas lograron impactar al público al punto de que, según comentarios en redes sociales, generó vómitos, mareos y desmayos, lo que habría obligado a los espectadores a abandonar las salas de cine. "Mi amigo se desmayó en la sala y el cine tuvo que llamar a la ambulancia. Altamente recomendada", expresó un usuario de Twitter un par de meses atrás.
"Recién salgo de ver la película. Fue un caos. El chico detrás mío se desmayó y se golpeó con mi asiento. Otro se levantó y se fue porque no se sentía bien. Después, al salir de la función, escuché a otro hombre vomitar en el baño", contó otro usuario.
Desde la producción de la película también se encargaron de advertir el contenido sensible para los espectadores. De esta manera, lanzaron un comunicado que especificó "escenas de violencia gráfica y horror brutal". "Para quienes deseen avanzar, están advertidos", concluyeron.
Sin embargo, detrás de esto podría estar una campaña publicitaria para generar mayores expectativas y, por ende, venta de entradas. Para su estreno en un festival de cine, el equipo de la película repartió bolsas de vómito a los espectadores.
No es la primera vez que se mezcla realidad con publicidad en el mundo del cine de terror: en 1999, el film consagrado The Blair Witch Project tuvo una de las movida publicitaria más importantes en la historia del cine al venderla como un caso real, del que supuestamente se encontraron cintas de video tomadas por los protagonistas.
También conocida como El proyecto de la bruja de Blair, es la primera película de terror en usar el estilo found footage, es decir, las escenas son fragmentos que simulan haber sido grabados con cámaras caseras, supuestamente encontrados tiempo después, lo cual da una mayor ilusión de veracidad. La historia sigue a un grupo de estudiantes de cine que salen a buscar a la Bruja de Blair y terminan perdidos en el bosque de Burkittsville, Maryland.
Para promocionar la película, la producción vendió la historia como si fuera una historia real y exprimió lo más posible el factor "documental". Se llegaron a distribuir volantes que alertaban la desaparición de los tres protagonistas, y hasta en los perfiles de IMDb los actores aparecían como "desaparecidos". Esto, sumado a la novedad del estilo found footage, aterrorizó a los espectadores, ya que muchos creyeron que todo era verdadero. La voz se empezó a correr, y la estrategia fue un éxito.
Muchas producciones intentaron seguir el mismo camino, pero la que consiguió impactar a los espectadores fue Cloverfield en 2007, que llevó a cabo una extensa campaña de marketing viral. Comenzó con el lanzamiento del trailer el día del estreno de "Transformers", sólo que en principio no llevaba ningún dato de la película: ni nombre, ni actores, nada. Sólo indicaba la fecha de estreno, el 18 de enero de 2008. Esto generó un gran misterio e interés alrededor del metraje.
Luego de eso, el trailer fue subido a YouTube por espectadores que lo habían filmado en el cine, pero luego retirados por derechos de copyright. Semanas más tarde, el adelanto sí fue promocionado de manera oficial, causando una gran expectativa en la audiencia aún faltando meses para el estreno. También colaboraron marcas como Slusho!, y se creó la página oficial del film, que le daba un código a quien ingresaba y, al enviar un mensaje de texto al mismo, recibían noticias de otras producciones de Paramount.
Otra película que intentó replicar este tipo de campañas publicitarias en "la vida real" fue Smile, estrenada en septiembre de este año. En un partido de fútbol americano, un día antes del estreno, varias actrices se mezclaron entre el público con perturbadoras sonrisas y una remera con el título del film.