Casi como una tradición, al llegar las fiestas solemos salir a comprar carne para asar y compartir con nuestras familias y amigos de un "rico asado". Esta vez, una familia uruguaya les tocó pasar una navidad no tan atractiva a la hora de comer, ya que como expresa la mujer en el posteo de Facebook, se quedaron sin comer porque el supuesto cordero que compraron "no tenía carne", haciendo énfasis de que era un perro y no tal cordero.
"La verdad una vergüenza y una impotencia, pagamos $3500 por un cordero y nos venden un perro", así comenzaba la publicación de la mujer para alarmar a demás personas de no comprar en el mismo lugar.
Si bien, no se sabe cual fue el desenlace de este hecho pero quizás nos sirva para replantearnos si queremos seguir comiendo animales.