Al menos 23 personas murieron ayer en Petrópolis, en la región montañosa de Río de Janeiro, por las inundaciones que han arrasado la ciudad y que han provocado riadas en las calles, deslizamientos de tierra y cortes de luz y de agua. "Estamos enviando toda la ayuda. Mañana, a partir de las 6.00 horas (hora local) todos van a enviar aquí equipos y maquinarias para que podamos atender a la población lo más rápido posible y reducir el terrible impacto de estas lluvias", ha indicado el gobernador de Petrópolis, Cláudio Castro, tal y como informa el diario brasileño 'O Globo', la tormenta que ha azotado el primer distrito de Petrópolis ha inundado el centro histórico, arrastrando automóviles, destruyendo casas y provocando deslizamientos.
Lo sucedido en el primer distrito de Petrópolis ha inundado el centro histórico, arrastrando automóviles, destruyendo casas y provocando deslizamientos de tierra en varios lugares, según el último boletín difundido por Defensa Civil.
El presidente de Brasil: Jair Bolsonaro, que se encuentra de viaje diplomático en Rusia, ha mostrado su apoyo a las víctimas en Twitter: "Vuelvo el próximo viernes y, aunque lejos, seguimos comprometidos con ayudar a los demás. Dios consuele a las familias de las víctimas".
Defensa Civil ha activado todas las alarmas para movilizar a la población. Los residentes de las zonas de riesgo están siendo dirigidos a los puntos de apoyo, que han sido abiertos para brindar ayuda en sus respectivas localidades. La precipitación acumulada ha alcanzado los 126 milímetros en apenas una hora.