Desde el Directorio del RENATRE y la UATRE presentaron una nota en el mes de marzo del 2022 al entonces Ministro de Desarrollo Social de la Nación, Juan Zabaleta, solicitando que se arbitren los medios a fin de cumplir con el decreto 514/21 sobre la compatibilidad de los planes sociales para trabajadores/as no permanentes con el trabajo registrado.
En tal sentido, no se puede soslayar que para el año 2022 solo el 42 % de los trabajadores registrados se encontraban en modalidades permanentes de trabajo; mientras que el 51% de los trabajadores rurales registrados realizan tareas temporales en las distintas actividades estacionales (por ejemplo, cosecha, poda, raleo) y únicamente el 39 % del total permanece declarado en hasta 12 aportes en la Seguridad Social.
Es decir, el predominio de las relaciones declaradas de corta duración en este universo de trabajadores temporales obstaculiza y dificulta no solo la registración sino también, en suma, la falta de constancia de sus ingresos debido a las características de las distintas actividades, obteniendo como resultado de un desincentivo de la registración, un incremento del trabajo no registrado en el sector y una disminución del ingreso de los trabajadores rural ya que el salario registrado y la Tarjeta Alimentar eran excluyentes.
Teniendo en cuenta que el salario promedio de un trabajador rural registrado es de 115 mil pesos, el monto percibido a través del acceso a la Tarjeta Alimentar de 34 mil pesos para una familia con 3 o más hijos, es aún más significativo.
Por todo ello, esta es una medida que celebramos con énfasis para todos los compañeros trabajadores. La resolución 1165/23 del ministerio es el resultado de un trabajo conjunto con RENATRE, UATRE y Estado Nacional; y un hecho de justicia social que tiene un impacto directo en la calidad de vida de los trabajadores rurales y su familia.