La medida quedó plasmada en la Disposición 42/2025, publicada en el Boletín Oficial, que habilita a la compañía asiática a realizar servicios internacionales de pasajeros y carga con escalas intermedias.
La resolución se fundamenta en los acuerdos bilaterales vigentes entre ambos países y confirma que la empresa cumplió con todos los requisitos legales, técnicos y administrativos para iniciar la operación. Con esta incorporación, Argentina suma un nuevo corredor aéreo estratégico hacia uno de los polos económicos, turísticos y comerciales más grandes del mundo.
China Eastern Airlines comenzará a operar el próximo 4 de diciembre con dos frecuencias semanales. Los pasajes ya están disponibles y los valores arrancan en USD 1.746 por tramo, pudiendo llegar a cerca de USD 1.983, según disponibilidad y fecha.
La ruta tendrá una duración total de 25 horas, con una escala técnica en Auckland, Nueva Zelanda, pero será considerada “directa”: los pasajeros no deberán cambiar de avión ni de asiento. Esta modalidad permite optimizar tiempos y mantener la experiencia de vuelo continua, pese a la distancia récord que cubrirá la aeronave.
Desde Ezeiza, ya se iniciaron los preparativos para recibir un incremento en el flujo de turistas provenientes de China, un mercado que ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años. Desde la aerolínea señalaron que el corredor vía Nueva Zelanda ofrecerá ventajas logísticas, entre ellas la exención de visa de tránsito, lo que facilita el desplazamiento de pasajeros asiáticos hacia Sudamérica.
La apertura de esta ruta representa un avance significativo en la conectividad internacional del país. Además de potenciar el turismo, se espera que consolide el intercambio comercial con una de las economías más influyentes del planeta y fortalezca la presencia de Argentina dentro de los destinos accesibles a través de aerolíneas globales de gran capacidad operativa.
Con este anuncio, China Eastern Airlines se suma al mapa aerocomercial argentino con una de las rutas más ambiciosas del mundo y abre un nuevo capítulo en la relación entre ambos países, tanto en materia económica como cultural.