La información llegó desde Capiatá, una ciudad ubicada a 23 kilómetros de Asunción, Paraguay, donde vecinos alertaron sobre la presencia de una mujer en situación de calle que, según ellos, podría ser la joven buscada desde 2002.
La alerta fue recibida directamente por Susana Trimarco, madre de Marita y referente en la lucha contra la trata de personas. “No pude dormir. Me mandaron una foto que no la quiero mostrar, porque es muy dolorosa. Me clavaron un puñal en el pecho”, expresó Trimarco, afectada por el estado de extrema desnutrición en el que se encontraría esa mujer.
La pista fue remitida a la Fiscalía Federal N°2 de Tucumán, a cargo del fiscal José Agustín Chit, para que sea verificada a través de los canales judiciales y diplomáticos correspondientes.
La mujer que despertó la sospecha
La persona señalada vivía en una zona humilde del barrio San Ramón, a la altura del ex kilómetro 18 de la Ruta PY02 en Capiatá. Según vecinos, se alimentaba gracias a la ayuda comunitaria y dormía en una estructura precaria cubierta con una lona.
Quienes la asistían aseguraron que la mujer hablaba un español fluido, mezclado ocasionalmente con guaraní, y que manifestaba signos de trastornos mentales. Algunos de ellos dijeron conocerla como “Doña Eva” y, ante la falta de documentos que le impidiera acceder a asistencia social, le gestionaron una identificación que fue emitida el 21 de octubre pasado. Ese documento indica que se trata de Eva M., nacida en 1955, lo que marcaría una diferencia de edad respecto a Marita, que hoy tendría 44 años.
Sin embargo, como señalaron fuentes cercanas al caso, cada pista debe ser analizada, incluso aquellas que en principio puedan parecer improbables.
Desde la Fundación María de los Ángeles, creada por Trimarco, advirtieron que esta no es la primera vez que se reciben alertas de distintos puntos del país y del mundo. “No es la primera vez ni la última. Siempre aparece información que luego se desmiente. Pero hay que investigar todo”, señalaron.
Mientras tanto, desde sectores vinculados a la investigación remarcaron que el procedimiento adecuado será coordinar acciones con el Ministerio Público Fiscal de Paraguay y activar la red Protex, especializada en la persecución de delitos de trata.
Marita Verón desapareció el 3 de abril de 2002 después de salir de su casa en San Miguel de Tucumán para ir a pedir un turno médico. Testimonios posteriores indicaron que fue secuestrada y vendida a redes de explotación sexual, pasando por distintas provincias e incluso con versiones que señalaron su posible traslado al exterior.
En más de dos décadas, Susana Trimarco impulsó allanamientos, procesos judiciales, cambios legales y el rescate de cientos de mujeres víctimas de trata. Sin embargo, el paradero de su hija sigue sin conocerse.
“Estoy muy afectada. Me duele pensar que mi hija podría estar así”, dijo Trimarco, quien aguarda los resultados oficiales de la verificación de la identidad de la mujer de Capiatá.
La investigación continúa y, una vez más, el caso Marita Verón vuelve a conmover, recordando que la lucha por su verdad y su paradero aún no se detiene.