Gracias a esta tecnología, el proceso de lavado y planchado se realiza en tres turnos diarios, asegurando que la ropa de cama esté disponible de manera permanente y en condiciones óptimas de higiene y seguridad para los pacientes.
La calandra automatizada no solo mejora la eficiencia laboral, sino que también contribuye a la seguridad del equipo y al ahorro de energía, alineándose con políticas de innovación y sustentabilidad dentro del hospital.
“El Garrahan sigue apostando por la innovación y el bienestar de nuestro equipo para ofrecer la mejor atención a nuestros pacientes”, destacaron desde la institución.
Con esta incorporación, el hospital refuerza su compromiso con la calidad del servicio, la seguridad laboral y la excelencia en la atención médica pediátrica, demostrando que la tecnología aplicada en procesos internos puede tener un impacto directo en la vida de los pacientes y en el trabajo del personal.