La convocatoria, que incluye a sindicatos, trabajadores de la salud y colectivos de usuarios de servicios médicos, busca denunciar la crisis que atraviesa el sistema de salud nacional y las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei, que según los organizadores, amenazan con desmantelar el sistema público de salud.
La salud pública en peligro
Alejandro Lipcovich, secretario general de la Junta Interna de ATE, explicó que la movilización surgió tras un encuentro realizado en las puertas del Hospital Garrahan, donde se discutieron los graves problemas que enfrenta el sector. "Ya salimos cientos de miles por la educación y contra los ataques a la diversidad. Ahora, es el turno de movilizarnos por la salud. La destrucción del sistema público que está impulsando el gobierno de Milei puede ser irreparable", aseguró Lipcovich.
Los organizadores señalaron que la situación en hospitales clave como el Garrahan es crítica, con un creciente éxodo de profesionales de la salud debido a bajos salarios y condiciones laborales inadecuadas. A pesar de los logros obtenidos en 2024, como un incremento del 15% en los salarios, la lucha continúa, ya que estos aumentos siguen siendo insuficientes para frenar la crisis.
El desmantelamiento de áreas clave
La marcha también tiene como objetivo denunciar el recorte de funciones fundamentales dentro del Ministerio de Salud, como las direcciones de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles, Vacunación y Respuesta al VIH, ITS, Hepatitis Virales y Tuberculosis. Según Lipcovich, estos recortes no solo afectan a los trabajadores, sino que también ponen en riesgo la salud de la población, exponiéndola a graves consecuencias.
El secretario de ATE también mencionó las amenazas de cierre de instituciones clave, como el Hospital Bonaparte, y los despidos en el Sommer y el Posadas, alertando sobre un posible retroceso en la política de salud pública del país. "No caben dudas de que se busca finalizar la tarea inconclusa de la dictadura militar: desmantelar definitivamente toda responsabilidad del estado nacional en los servicios de salud", afirmó Lipcovich.
Un llamado a la movilización popular
Los organizadores de la marcha concluyeron que la crisis en el sistema de salud no es solo responsabilidad del actual gobierno, sino que también es el resultado de años de desatención de las administraciones anteriores. "La única política de Lugones es favorecer el negocio privado, él mismo es un mercader de la salud", señaló Lipcovich, criticando la actual gestión de salud. En este contexto, hacen un llamado a la población trabajadora en general para que se una a la movilización y defienda la salud pública, entendiendo que esta lucha es crucial para el bienestar de todos.
La marcha del 27 de febrero será, sin duda, una de las expresiones más grandes de rechazo a las políticas que, según los organizadores, amenazan con desmantelar el sistema de salud pública en Argentina. La movilización no solo busca visibilizar los problemas actuales, sino también llamar a una acción urgente para frenar lo que consideran un proceso de privatización de la salud en el país.